Vacas de lujo para celebrar ceremonia religiosa del islamismo

Por
Foto: Archivo

 

AFP

Cada año, con motivo del Eid al Adha, una importante fiesta del islam, una sala de exposición en Indonesia cambia los automóviles por vacas que pueden alcanzar un precio de 25.000 dólares que la élite rica del mayor país musulmán del mundo está dispuesta a pagar.

Jóvenes vendedoras en uniforme ajustado y muy maquilladas que acompañan a los clientes observan las primeras vacas que serán sacrificadas con motivo del Eid al Adha, la fiesta del sacrificio que se celebra este domingo en el archipiélago.

“Son los Lexus y los Mercedes en el mundo de los bovinos”, cuenta la vendedora Desnia Yoshie, que lleva en una mano una tableta electrónica con el catálogo en línea de los animales en venta.

La aparición en Indonesia de portales como el “Centro de sacrificio da animales”, nombre de esta exposición en Depok, ciudad de la periferia de la capital Yakarta, ilustra el boom de la primera economía del sureste asiático, que se acompaña con un fervor creciente entre muchos musulmanes.

Así, las clases medias que se desarrollan rápidamente y la élite cada vez más rica tratan de superarse efectuando gastos ligados a sus creencias, que van desde ofrendas religiosas a fulares de marca para mujeres, pasando por sacrificios animales.

Durante el mes que precede a esta importante fiesta del islam, la sala de exposiciones de Depok, popular por las ventas de automóviles de ocasión, retira todos los coches para dejar espacio a las vacas que se venden para conmemorar el Eid al Adha, el gesto de Abraham que aceptó sacrificar a su hijo Ismael en señal de sumisión a Dios, antes de que el arcángel Gabriel le propusiera en el último momento sacrificar a un animal.

El precio de las vacas oscila entre los 790 y 1.250 dólares la pieza, pero hay otras más selectas -las razas cruzadas Santa Gertrudis y Brahman — por las que se pagan hasta 25.000 dólares.

Las vacas proceden de Australia y pueden llegar a pesar lo que pesa un Ferrari 550 de lujo.
El domingo, los compradores con medios van a distribuir la carne a los más pobres en Indonesia, país emergente donde cerca de 100 millones de personas -casi el 40% de la población- viven con menos de dos dólares al día.

Esta feria atrae a representantes de la élite como ministros y políticos, y a ricos indonesios que vuelven al país para celebrar la fiesta del sacrificio, dice Ramdoni Husainor, vendedor.

En la sala de exposiciones climatizada de Depok, “los animales tienen certificados veterinarios extendidos por las autoridades y se puede pagar con tarjeta de crédito, lo que nos evita tener que llevar demasiado dinero en metálico encima”, explica David Wiryanto, directivo de Samsung Electronics, que viene a comprar vacas para su empresa.

En este país de 250 millones de habitantes, de los que más del 90% son de confesión musulmana, el aumento de los gastos relacionados con la religión muestra que numerosos creyentes desean que su mejora económica vaya acompañada por un compromiso mayor con el islam.

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo