¡Qué injusticia! 8 condenas insólitas que indignaron a los colombianos

Por Luz Lancheros

Justicia colombiana. Estas dos palabras enojan, irritan y hacen que más de un colombiano vea, impotente, cómo quienes –a su juicio– deberían tener condenas ejemplares, salen libres o reciben pequeñas penas por sus actos. En cambio, otros que cometieron delitos menores, reciben grandes condenas.

Por esta razón les mostramos 8 casos de condenas insólitas que alguna vez los indignaron.

Un año de servicio por romperle la columna vertebral a su compañera: Yadira Perdomo fue víctima de una cruel broma de bullying, en 2009. Sus compañeros comenzaron a jugar con su cartuchera y ella, afanosa por recuperarla, cayó del balcón. Quedó parapléjica. A su agresor, Nicolás Hernández, solo le dieron un año de servicio comunitario.

Por ‘manilargo’ fue a la cárcel: En 2005, Víctor Alfonso García no se contentó con contemplar a una mujer que iba pasando al lado de su bicicleta. Aminoró la velocidad de su bicicleta y le tocó las nalgas, pero con tal fuerza que la mujer fue a dar al piso. La agredida lo demandó por acto sexual violento y pagó 4 años de cárcel.

Pagó con el billete que no era: En 2011, un hombre llamado Mario Peña Hernández escogió varias libras de papa y pagó con un billete de 50 mil pesos. Era falso y el tendero se enojó tanto, que todo llegó a tribunales. Por traficar con moneda falsa, a Peña Hernández le dieron 3 años de prisión. El tendero llegó a arrepentirse por ser el artífice de la suerte del hombre, pero ya era tarde.

Tenía hambre y fue a la cárcel: En 2010, un hombre caleño llamado Javier Arroyave Giraldo, acosado por el desempleo y el hambre, robó un queso avaluado en 30 mil pesos. Pagó 3 años de cárcel.

Por un caldo de gallina… Este caso sí que enfureció a los colombianos, pues quien robó un cubo de caldo de gallina en Cali, Léder Correa, fue condenado a 4 años de prisión. Lo hurtó en uno de los almacenes de La 14. Pero poco después se supo que realmente lo atraparon por hurto agravado, porte ilegal de armas y violencia intrafamiliar.

10 años por un magnicidio: La condena de Pablo Zamora es la más larga que alguien haya pagado por un crimen que no cometió. Zamora tuvo la mala suerte de trabajar en un hotel donde Pablo Escobar y su sicario, ‘El Zarco’, hacían sus negocios. En 1987 fue condenado por el asesinato de Guillermo Cano, director de ‘El Espectador’, y cuando salió, nadie quería recibir a su hija y no podía emprender negocios. Demandó a la Nación y su familia recibió la indemnización, pues murió antes.

El ‘Pinscher’ Arias: Aunque a los sectores cercanos al uribismo (y al mismo Álvaro Uribe) la condena de 17 años al exministro de agricultura Andrés Felipe Arias les pareció injusta, otros consideraron muy poco el tiempo que debe pagar Arias, ahora prófugo, en la cárcel. Él fue el principal actor del proceso que se conoció como Agro Ingreso Seguro y que buscó subsidiar a agricultores colombianos, pero que se convirtió en el caso de corrupción más sonado del gobierno Uribe.

Los Nule: Robaron millones de pesos al Distrito y todo por “El Carrusel de la Contratación”. Pero les dieron 14 años de cárcel y un multa de 100 mil millones de pesos.

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