Halloween saludable: cómo evitar que los dulces se transformen en pesadillas

Por

El 31 de octubre en la noche se celebra Halloween, una fiesta que, se quiera o no, ya se ha instalado en la cultura chilena. Halloween también es una película y una banda estadounidense de heavy metal, pero en esta ocasión no vamos a hablar de ellos, sino que de la ocasión que usan los niños para usar disfraces para verse como monstruitos. 

Ese día, son muchos los locos bajitos que salen a las casas de los vecinos a pedir dulces, celebración que según Claudia Encina, nutricionista y jefa de esa misma carrera de la Universidad Santo Tomás de Viña del Mar, “llegó ya a nuestro país y debemos aprender a convivir con ella”. 
 
Por lo mismo, la especialista entrega algunos consejos para evitar que los dulces se conviertan en verdaderos monstruos para los niños. 
 
“Una buena idea para hacer más saludable esta fecha es repartir no solo dulces, sino que también alimentos beneficiosos para los niños, como frutos secos”, dice. 
 
Y una visión similar es la que tiene Fernanda Bunster, nutricionista del Centro Biosen. “Las almendras, las avellanas, las castañas, las nueces y los yogures pueden ser una buena alternativa a los dulces durante estas fechas”.
 
El problema es, ¿qué tan dañinos pueden ser los dulces?
 
Según Claudia Encina, “una pastilla de dulce puede alcanzar las 20 calorías vacías, que se les llama así porque no aportan nada”. Y su colega, Fernanda Bunster la respalda, diciendo que “tres gomitas dulces pueden alcanzar hasta las 60 calorías. Tú comprenderás que los niños no se comen solo una, sino que varias”.

El consumo de tanta caloría puede desembocar en que los pequeños suban entre uno a tres kilos durante esta fecha. Además “hay un estímulo excesivo de energía que incide directamente en el comportamiento del pequeño”, aclara Encina. 
 
Competir con los dulces
 
Daniela Cáceres Riquelme, cajera de un banco, se cambió a Renca hace 5 años y afirma que desde esa fecha jamás a dejado de celebrar Halloween. “En Ciudad Nueva Renca es imposible no abrirle la puerta a los niños que pasan pidiendo dulces”, dice y agrega que “incluso hay personas grandes que se disfrazan. Claro que ellos no andan pidiendo nada, pero sí, como son papás o hermano, salen vestidos para la ocasión”, aclara. 
 
Hasta ahí, todo normal. Pero el año pasado estaba cesante y como no quería pasarse la noche con la luz apagada, simulando como que no estaba en casa, se le ocurrió una idea que repetirá este año: les entregó frutas a los niños.
 
“Como era época de las primeras frutillas, lavé algunas y las puse en una bolsita con figuras de calabazas. Algunos niños pensaban que eran dulces, pero no”, dice Daniela. “Algunos papás me lo agradecieron y me dijeron que me iban a copiar. Yo les dije que sí y ojalá que sea así”.
 
Y eso es precisamente lo que sugieren las especialistas. Fernanda Bunster dice que una buena idea es “darle formas de figuras a las frutas. Por ejemplo, a una manzana, hacerle dientes como las que aparecen en las calabazas. Hacer brochetas de frutas también es una opción”, dice y anima a los adultos a ser creativos.

Plan B
 
Pero como ven difícil que las personas decidan entregar frutas en vez de caramelos, sobre todo ante la amenaza “dulce o travesura”, las especialistas comentan un plan B para aquellos que no pueden detener la abundancia de dulces en manos de sus niños.
 
“Cuando se recibe una abundante cantidad de pastillas, la idea es que los padres puedan dosificar su entrega”, dice Claudia Encina. Porque según ella, esta es la mejor manera de evitar altos consumos de azúcares.
 
“Ahora, si lo niños ya se comieron los dulces, nada qué hacer. La idea es inculcar buenos hábitos alimenticios, sin hacer una dieta prohibiendo alimentos a los niños, sino que supervisando que la cantidad de comida que consuman los pequeños sean las adecuadas. Todo se debe combinar con ejercicios”, agrega Fernanda Bunster.
 
En el fondo, con estos consejos se evitará que los dulces recibidos por los niños en Halloween terminen convirtiéndose en pesadillas para la salud de los “monstruitos” más queridos de la casa. Además, con tales medidas es muy fácil alejar por completo el fantasma de la obesidad.
 
Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo