Alto IPC de octubre: Economistas alertan por encarecimiento de la vida de los más pobres

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Fue una sorpresa para todos. Si en septiembre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) ya había experimentado un alza de 0,8% (importante pero esperable para ese mes), la cifra del pasado mes de octubre sobrepasó los cálculos de economistas y el gobierno.

 

Durante el décimo mes del año, los alimentos fueron los principales protagonistas en estos incrementos. Según el análisis del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el tomate volvió a registrar la mayor subida con un 57,7%, le siguieron las frutas y verduras con un 10,5%, la carne de vacuno (5,2%), bebidas gaseosas (4,5%), agua potable (2,7%) y la gasolina con un 1,1%.

 

Tanto el Banco Central como el Gobierno se sorpendieron ante esta inesperada inflación. El presidente del ente emisor expresó que “no es una buena noticia, nos preocupa” agregando que “lo más probable es que terminemos con una inflación más alta”.

 

En tanto, el ministro de Hacienda, Alberto Arenas, dijo que “es un número que no nos deja indiferentes”, pero al mismo tiempo reiteró que “seguimos viendo hacia adelante, 2015, un nivel de precios bastante anclado en el rango que ha fijado el Banco Central”.

 

 

Cifras preocupantes, sobre todo para los más pobres

 

Para el investigador del Programa Económico del Instituto Libertad y Desarrollo, Francisco Klapp, este IPC de octubre “resulta especialmente inquietante, más allá de la natural preocupación por la erosión en el poder adquisitivo, especialmente de los más pobres“.

 

Klapp agrega que, por una parte, la entrada en vigencia de los mayores impuestos a las bebidas gaseosas y alcohólicas y al tabaco termina traspasándose a los precios de estos bienes, sin embargo, insistió en que esto no es lo único detrás de esta mayor inflación, pues todas las medidas subyacentes –algunas de las cuales excluyen muchos de los alimentos- se ubican por encima del 0,5%.

 

En tanto, Mario Valenzuela, vicedecano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad San Sebastián (USS), coincide con Klapp y resalta que “este nuevo IPC es una mala señal para la economía porque es sumamente regresivo y perjudicial principalmente para los sectores más vulnerables de la población“. Además recuerda que todos los bienes y servicios expresados en UF tienden a subir, dividendos hipotecarios, cuotas de universidades, arriendos, etc.

 

Por otro lado, hizo hincapié en que “si los dos próximos meses tenemos un IPC en torno al 0,5% estaríamos cerrando al año con una inflación en torno al 6,0%“, 2 puntos porcentuales sobre el rango meta del Banco Central.

 

Finalmente Valenzuela pronostica que el IPC de noviembre estaría en torno al 0,5%, mientras que en diciembre alcanzaría el 0,3%.

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