Fotógrafos reconstruyeron álbumes familiares de víctimas del incendio de Valparaíso

“La idea nace casi en el mismo momento en que nos empezamos a dar cuenta que la gente con el incendio perdió porque desapareció para siempre, sin posibilidad de reconstruir sus fotografías, su memoria familiar”, explica Miguel Ángel Larrea profesional a cargo del proyecto.

Por Nathaly Lepe

Los cerros Mariposa y la Cruz se vieron envueltos en llamas el pasado mes de abril y sus habitantes miraron atónitos como todas sus pertenencias, incluso sus recuerdos, se transformaban rápidamente en ceniza.

Una imagen que quedó marcada en un grupo de fotógrafos, que aprovechó la convocatoria del Festival Internacional de Fotografía de Valparaíso 2014 (Fifv), para ayudar a las personas que resultaron damnificadas a reconstruir a través de imágenes su nueva historia.

“La idea nace casi en el mismo momento en que nos empezamos a dar cuenta que la gente con el incendio perdió porque desapareció para siempre, sin posibilidad de reconstruir sus fotografías, su memoria familiar”, explica a Publimetro el director del Fifv, Miguel Ángel Larrea.

El fotógrafo, quien además estuvo a cargo de la muestra, explica que la relación que lograron con la gente a quien fueron a retratar para ayudarlos a iniciar sus nuevos álbumes familiares, permitió que la experiencia fuera más allá que un hecho de arte.

“Los objetivos que nos planteamos de alguna forma excedieron a lo que nosotros habíamos pensado, por ejemplo como toda la recepción de la gente a colaborar con el proyecto, que es algo que uno nunca sabe y que fue una recepción increíble, todos absolutamente dispuestos, todos trabajando por el proyecto, se metieron cualquier cantidad, accedieron que entráramos en sus casas, en su intimidad, que hiciéramos fotos a sus familias”, relata.

Las imágenes captadas, además de ser entregadas a las familias fueron expuestas en los cerreros, lo que dio otro significado al traban.

“Fue una experiencia súper bonita, integral, no fue sólo una experiencia artística sino que te diría fue una experiencia social, más que un trabajo artístico”, cuenta Larrea.

Para el fotógrafo, lo que más lo marcó de este trabajo es que las personas que en algún minuto se vieron tan golpeadas por las llamas, les mostraron la importancia que tiene mantener estas fotos que construyen su recuerdo.

“Las personas nos contaron experiencias tremendas, algunas personas que habían entrado a sus casas y habían sacado solamente sus fotos en una bolsa y había salido corriendo, otro señor que sacó la foto de su papá. Entró a la casa y en vez de sacar una  radio sacó la foto de su papá y se fue corriendo con la foto y la tenía pegada ahí en su pieza y era la única foto que tenía”.

El director de Fifv agrega que la iniciativa fue de alguna manera una especie de ayuda para cerrar un ciclo, luego que comenzaran a rearmar sus casas y sus espacios.

“Creo que la gente en general, con lo que hablamos, que la gente recuperó su infraestructura, su casa, su refrigerador, pero se fue dando cuenta de apoco y fuertemente que una cosa que no recuperaba y que no iba a recuperar nunca era su pasado fotográfico y eso es muy potente y eso creo que te cae como un peso de a poco”, concluye.

Cabe mencionar que las imágenes se tomaron durante el 2 y 3 de noviembre bajo la dirección del fotógrafo Miguel Ángel Larrea, asistido por Juan Santos. Tras el recorrido las diez brigadas seleccionaron imágenes que luego editaron para imprimirlas, hicieron copias para los vecinos y también armaron una selección para exhibirlas ampliadas y compartir la experiencia con la comunidad y su entorno.

 

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