¿Cuáles son las principales medidas para evitar accidentes en piscinas residenciales?

Oficialmente se ha lanzado la temporada de piscinas en la R.M. A esto se suma el uso de piscinas residenciales con mucha fuerza, pero ojo, hay ciertas precauciones que tomar para no lamentar una tragedia. Acá las recomendaciones de un especialista de la ACHS.

Por Daniel Inostroza

Las temperaturas en Santiago ya alcanzan y en algunos casos superan los 30º. Además, ya e ha lanzado oficialmente la temporada de piscinas en la Región Metropolitana y se comienza a respirar en el ambiente la llegada del verano (VER NOTA).

El uso de piscinas de uso residencial también comienza a crecer. Sin embargo, los riesgos asociados a el uso de este tipo de piletas no siempre son considerados por los usuarios.

El experto en prevención de riesgos de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), Alex Gerhard, señala varios puntos a considerar para no lamentar una tragedia en la temporada estival.

El Decreto 209 publicado en 2002 establece el Reglamento de Piscinas de Uso Público, donde establece dos categorías: la primera para piscinas de uso público general, que se entiende por aquellas de uso colectivo pagado, en términos sencillos. La segunda categoría se refiere a las piscinas de uso público restringido, donde se consideran las de los condominios.

Para éstas, existen una serie de normas que establece el Decreto 209, que se deben exigir a la administración del condominio.

Gerhard plantea que para las piscinas de condominio la norma “exige debe haber un salvavidas y una reja que evite las caídas de pequeños o las caídas de adultos por accidentes”. Respecto de las rejas señala que “éstas deben tener por lo menos un metro de altura y deben ser con fierros verticales, para evitar que los niños escalen”. Cuando hablamos de juegos cercanos a las piscinas, el especialista de la ACHS señala que “estos deben ser certificados y plásticos, para evitar que si son metálicos se oxiden y produzcan algún corte”.

Es muy importante el tema de los filtros y que tengan su respectiva rejilla. Gerhard recuerda el caso de una piscina en San Alfonso del Mar que no contaba con rejilla y terminó en una tragedia por inmersión al succionar a un bañista menor.

Además debe tener métodos de desinfección. “Para determinar que el agua está óptima para el baño, tú debes ser capaz de sumergir un disco negro en el agua y poder verlo con claridad a un metro y cuarenta centímetros de profundidad”, señala.

Para las piscinas en casa no hay regulación, solo recomendaciones

Sin embargo, el experto en prevención de riesgos de la ACHS recomienda una serie de medidas a considerar para no lamentar una tragedia mayor:

– Instalar una reja en todo el perímetro que no permita que los menores la trepen. Con barrotes verticales y de una medida mínima de 1 metro.

– Si tiene puerta, que esté asegurada con un pestillo que no permita su apertura por parte de un niño.

– Se pueden instalar covertores eléctricos a las piscinas, si se cuenta con los recursos.

– En ese caso, también se pueden instalar sensores de movimiento al rededor de la piscina.

No jugar al rededor de la piscina, ni andar corriendo.

– Para los adolescentes más osados, tampoco utilizar escaleras tipo tijeras para hacer saltos ornamentales hacia la piscina.

– Muy importante, no tirarse a la piscina sin antes conocer su profundidad.

– No mezclar el uso de la piscina con la ingesta de alcohol.

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