¿Por qué una cirugía puede ayudarte a dejar de transpirar?

Por Nathaly Lepe

El verano está a la vuelta de la esquina, y es en esa época que las personas tienden a sudar con más frecuencia debido a las altas temperaturas, el aumento de la actividad física y la poca ventilación en espacios cerrados. Es común ver como la gente trata de lidiar de distintas formas con la transpiración que las acompaña durante este período.

Pero el calor y la escasa ventilación no son los únicos que causan este efecto, pues hay personas que sufren de una patología que incrementa la sudoración sin estímulo determinado y que genera pesar en quienes lo padecen: la Hiperhidrosis.

“Se trata de una enfermedad que se caracteriza por la producción exagerada de sudor que se debe a un sobre estímulo del Sistema Simpático. Generalmente se produce en las palmas de las manos y pies, en axilas y en algunos casos en la cara”, afirma el doctor Claudio Suárez, Jefe de Cirugía de Tórax de Clínica Santa María.

En nuestro país cerca del 1% de la población sufre de este trastorno, mientras que en la Región Metropolitana hay cerca de 500 mil personas con Hiperhidrosis.

Según el médico de la Clínica Santa María, hay que tener en cuenta que en algunos casos, este trastorno es muy fácil de solucionar con un pocedimiento quirúrgico que no dura más de 30 minutos y al que se han sometido unas dos mil personas en el último tiempo.

Tratamientos para la sudoración extrema 

Los desodorantes especiales y cremas de aluminio están disponibles en el mercado, pero tienen un 20% de éxito, ya que permiten controlar la Hiperhidrosis sólo transitoriamente.

La corriente galvánica o iontoforesis, es dolorosa y tiene un bajo porcentaje de éxito. La Toxina Botulínica, más conocida como botox,  tiene buenos resultados en las axilas (no así en las manos), pero su efecto solo dura 2 a 6 meses, por lo que debe ser re-aplicado periodicamente, lo que además de ser doloroso tiene un alto costo económico. Aunque existen estas soluciones farmacológicas y transitorias para tratar la enfermedad, el Dr. Claudio Suárez asegura que “la única solución total y definitiva es la Simpatectomía. Tiene un 98% de satisfacción en las manos, 96% en las axilas y un 94% en la cara”.

¿Qué es la Simpatectomía?

El doctor Suarez explica que la cirugía que se utiliza para corregir la sudoración extrema es un procedimiento simple en el que “se anestesia al paciente, con  anestesia general y dura 30 minutos. Se hacen dos pequeñas incisiones en el torax derecho y dos pequeñas incisiones en el torax izquierdo y dos en el torax derecho, por cada una de esas incisiones se mete una cámara de televisión”.

“Luego, con un bisturí ultrasónico, se procede a seccionar y/o cauterizar los ganglios simpáticos T2, T3 o T4, responsables de estimular la producción de sudor en la cara, palmas de manos y axilas. Esto se repite de igual manera al lado izquierdo”.

“Cuando el enfermo se despierta tienes las manos, la cara o las axilas secas, al tiro, es instantáneo”, relata el profesional.

Los pacientes deben permanecer una noche internados en el recinto médico para comprobar su evolución, pero la recuperación es simple, agrega el facultativo. “ La idea es que no realicen grandes esfuerzos en un periodo de diez días, pero pueden volver a trabajar a los tres o cuatro días”.

Cabe mencionar que para realizar una Simpatectomía, es recomendable que las personas sean mayores de 12 años, de más de 1,50 metros de estatura y de peso normal – idealmente delgados – ya que su contextura física permite un acceso más expedito a la cadena simpática.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo