Ella es la chilena detenida en España por ser parte del Estado Islámico

Por ATON CHILE

Como Francis Peña Orellana, de 25 años, fue identificada la chilena detenida en Barcelona por integrar una supuesta red yihadista que reclutaba mujeres para el grupo mulsulman extremista Isis que opera en Siria e Irak.

De acuerdo a informaciones preliminares de Canal 13, se trata de una joven oriunda de Quillota que se encuentra en Barcelona hace 11 años y que, según estas versiones, se encargaba de reclutar mujeres para el grupo extremista musulmán.

La joven fue detenida junto a otros seis sospechosos en operativos que se realizaron en la capital catalana y en las ciudades de Melilla, Ceuta y Castillejos (Marruecos). Los siete, cinco mujeres y dos hombres, pertenecerían a la organización yihadista DAESH.

La chilena fue capturada en el barrio Poble Sec de Barcelona por orden de un juzgado de la Audiencia Nacional que decretó de inmediato el secreto del sumario, según informó el diario catalán La Vanguardia. La captura fue confirmada en Santiago por los ministros del Interior de España, Jorge Fernández Díaz (de visita en nuestro país), y de Chile,  Rodrigo Peñailillo.

Según La Vanguardia, todos los detenidos están acusados de formar parte activa de una red internacional en la que cada uno de ellos desempeñaba un rol concreto de captación, reclutamiento y envío de mujeres jóvenes al frente sirio-iraquí en el marco de la organización terrorista.

En el primer estrato, las fuerzas de seguridad sitúan a los directores, papel desempeñado por los dos hombres arrestados en Marruecos que, si bien actuaban en la sombra, ostentaban la máxima responsabilidad de la red y se valían de facilitadores y mujeres jóvenes que tendrían el papel de “reclutadoras activas”.

Las mujeres detenidas en España tenían esta misión. Manejaban las redes sociales para reclutar a otras jóvenes, el último escalafón de la red.

El ministerio del Interior español afirma que hasta la fecha se ha logrado identificar a doce mujeres captadas tras ser sometidas a un proceso de radicalización a través de las redes sociales, con el objetivo de integrarlas en DAESH y enviarlas a la zona de conflicto. Una vez atrapadas en este grupo son empujadas “irremediablemente” a una vía de no retorno.

Mientras, el único hombre detenido en España, concretamente en Melilla, tenía como rol el facilitar todos los contactos. De las investigaciones se desprende que las reclutadoras insertaban mensajes y propaganda en redes sociales y Facebook en los que insistían en “la supuesta crisis de valores existente en la sociedad occidental actual”, que solo podría superarse con el Islam. Se trata de mensajes dirigidos a mujeres jóvenes, cuyas respuestas positivas filtraban las reclutadoras para seleccionar a las víctimas que pasarían a la segunda fase.

En ella, una vez seleccionadas, se las redirigía a foros privados de Whatsapp donde se les daba consignas para pasar a la acción.
Cuando ya daban ese paso, la red las derivaba a foros más exclusivos y con más medidas de seguridad, y solo cuando se tenía constancia del reclutamiento efectivo se producía el contacto personal, explica La Vanguardia.

Todas ellas, según el diario de Barcelona, cumplían una serie de patrones comunes, como su juventud -algunas menores de edad-, bajas expectativas socio-laborales o usuarias de redes sociales sin supervisión. La preferencia para captarlas era Ceuta y Melilla.

Las primeras detenciones de mujeres relacionadas con el terrorismo yihadista en España –informa La Vanguardia- se produjeron el pasado mes de agosto, cuando dos mujeres españolas, una de ellas menor de edad, fueron arrestadas en Melilla al pretender cruzar la frontera de Marruecos para sumarse allí a una red de Al Qaeda que las trasladaría como yihadistas a Iraq o Siria.

Estas dos mujeres captadas se encontraban, por tanto, en la fase de traslado a las zonas de conflicto, donde querían integrarse plenamente en células terroristas del autodenominado Estado Islámico, indica La Vanguardia.

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