Desde la suegra hasta el jefe: Consejos para 5 "conflictivos" de regalar

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A pocos días de Navidad, el psicólogo de la Clínica Santa María, Raúl Carvajal, cuenta en qué fijarnos a la hora de elegir los regalos de las personas complicadas, pero que muchas veces no podemos dejar pasar.

1. El jefe: “Depende la relación que yo tengo con mi jefe, si es más bien formal el regalo va a ser más distante, frío: una caja de algo. Si la relación es más cercana voy a tener conocimiento de él”, explica Carvajal, apuntando a que el nivel de cercanía delimita qué regalar y qué no, pero que siempre existen alternativas seguras como vino o chocolates. “También hay jefes que demuestran cosas”, agrega el psicólogo, con gustos fáciles de detectar como los libros, el tabaco o similar.

2. La suegra: La mejor alternativa, aclara el especialista, es pedirle recomendación a la pareja “¿qué le puedo regalar a tu mamá?”. En este punto también es importante la creatividad y preguntarnos qué nos hace sentir esa persona, es decir, “la sensación que te genera el otro, la que muchas veces es certera”.

3. Persona que cae mal: Ya sea un pariente, un compañero de trabajo o el amigo de un amigo, a la hora de enfrentar a una persona que no es de total agrado, Raúl Carvajal nos da tres opciones: regalos neutros, para agradar o para demostrar nuestra falta de empatía.  En la primera categoría entran todos esos presentes asociados al cuidado personal, ya sean cremas o perfumes; los presentes que pueden ayudar a ser agradable son los que cada cual encuentra especiales o bonitos desde su gusto; lo último se reduce a “hacer un regalo que demuestre que no hay ninguna onda”, acota el profesional.  

4. El o la ex: Para el psicólogo de la Clínica Santa María es importante revisar en las festividades “cuánto estamos entrampados con relaciones que nos interesan”, entregando regalos que son más “para la galería que para uno”, ya que desde su mirada de profesional, Carvajal recalca que “no tienes nada que regalarle a el ex o la ex, pues esa relación ya no existe”, gastando energía en “algo que no vale la pena”. Por tanto, si se decide entregar algo, la opción más segura es que sea sin sentido amoroso y se ajuste a los gustos del otro.

5. Familiar a quien nadie quiere: Al igual que en el caso de la o el ex, Carvajal manifiesta que es importante cuestionarse “cuántos regalos le doy a personas que no me interesan regalarme” y en esa línea puede aplicarse la línea de la persona que me cae mal, o sea, puede entregarse un presente que demuestre afecto o desafecto o una neutralidad.

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