Columna del diputado Felipe De Mussy: "Si la música mejora, todos bailamos mejor"

Por felipe de mussy

Los amplios poderes que tiene el Gobierno, ejecutando las políticas públicas que exclusivamente propone, combinando así facultades legislativas con las de aplicar normas, lo convierten siempre en el actor principal del debate en el país. No sólo a este gobierno. A cualquier gobierno, en cualquier parte. 

Podemos decir entonces, que este gobierno es “el dueño de la música”. Pero las personas somos las que bailamos. 

Veo que hoy el panorama político parece a veces una verdadera trinchera, y se nos critica una postura de obstrucción. Bueno, la verdad es que es difícil decir que sí a este ímpetu refundacional que pretende la Nueva Mayoría, y que resistimos. Hoy, esa resistencia se ha convertido en descontento con el gobierno y con la Presidenta y por eso los resultados de la CEP, por eso que la aprobación de la Presidenta baja por semana.  

Nosotros, a los que no nos gusta la música, somos los que queremos que los padres tengan la libertad de elegir el colegio de sus hijos, que nos enorgullecemos del millón de empleos que se crearon en los últimos años y que nos duelen los más de 140 mil que se perdieron este. 

Es difícil bailar al ritmo del Gobierno, cuando además los parlamentarios oficialistas alegan una supuesta superioridad moral, diciendo que una amplia mayoría votó por el Programa de Gobierno de la Presidenta Bachelet. Pongamos pausa a la música y reconozcamos que fueron muy pocos a votar. De todos chileno y chilena que podía votar, sólo apoyaron a la Presidenta un 31%. Eso le da la validez y legitimidad de cualquier otro, pero usar el argumento de mayorías enormes para justificar el querer partir de cero es una muy mala canción. 

Las personas somos las que bailamos, y no nos está gustando la música. Este ánimo refundacional, no nos parece, no sólo por el fondo, las ideas que han fracasado antes y en todos lados, sino que también porque no se hace cargo de las urgencias sociales. No hablamos de salud, no hablamos de calidad de la educación. Hablamos de Isapres y ladrillos. No de largas esperas en un hospital. 

Si el tono mejora, felices de proponer, de reformar. Pero de hacer buenas reformas. Las buenas reformas –como he dicho en otras columnas- son bienvenidas siempre. El tema es el contenido. 

Ante una nueva reforma, como la laboral, propuse ciertas ideas, porque creo que la política se trata de hacer un país mejor, y eso no lo hacen algunas mayorías, lo hacemos todos, con las ideas de todos, no sólo de algunos. 

Por eso si el Gobierno mejora la música, creo que todos vamos a contribuir a una mejor sociedad. Entre todos, no sólo entre mayorías (porque además estas cambian constantemente). 

Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite

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