Columna de Magdalena Piñera: 2015, ojalá mejor que el 2014

Por Magdalena Piñera

Se nos va el 2014. Como buena profesora de historia no puedo dejar de hacer un breve recorrido por lo que fue este año. Y aunque tiendo a ver con más facilidad la mitad llena del vaso que la mitad vacía, al hacer el balance del 2014 es difícil encontrar elementos positivos para destacar. Dejando afuera las reformas tributaria y educacional de la cual ya he escrito en estas páginas, sumando y restando, lamentablemente, este año no fue bueno para Chile. Una razón más para agradecerles, otra vez, a nuestros grandes jugadores de la Selección por aquellos inolvidables días de tremendas alegrías, emociones y orgullo. El paso de la Roja por Brasil, fue sin duda, una de las buenas noticias que nos dejó el 2014 a los chilenos.

Vamos por orden. En marzo asumió el nuevo Gobierno, un hecho que más allá de las diferencias políticas, nos alegra porque representa una señal madurez y normalidad de nuestra democracia. A poco andar, en abril tuvo que hacer frente a un devastador terremoto en el Norte Grande y al peor incendio que se haya registrado en Valparaíso. Ambas tragedias dejaron miles de familias damnificadas (muchas de las cuales aún esperan por su ayuda) y, lo peor de todo, la pérdida de muchas vidas humanas.

En junio el Gobierno cumplió la mayoría de las 50 medidas que se había fijado lograr en sus primeros 100 días, sin embargo gran parte de ellas correspondieron a anuncios, envío de proyectos de ley, firmas de decretos y formación de comisiones. En este mismo mes, la prensa informaba que ya se habían cometido 10 atentados con bombas en las últimas dos semanas, noticia que aunque pasó inadvertida, más tarde recordaríamos.

Julio fue el mes en que comenzó a caer sostenidamente la aprobación al Ejecutivo y a aumentar su rechazo, un hecho que hace 5 meses muy pocos pensaron que terminaría dejando al Gobierno de la Nueva Mayoría con el actual minoritario respaldo de sólo un 38% de los chilenos (Cadem).

A mediados de agosto ocurre la primera de una seguidilla de importantes fallas en el Metro que obligan a suspender el servicio de pasajeros, afectando a miles de santiaguinos que, producto del mal funcionamiento del Transantiago, se han acostumbrado a utilizar preferentemente este medio de transporte. En aquellos días, conocemos otro lamentable récord: un asalto en el aeropuerto se convierte en el mayor robo de la historia con un botín de 6 mil millones de pesos.

Septiembre tampoco fue un buen mes para la seguridad ciudadana. El lunes 8 una escalofriante noticia recorrió todo Chile, un bombazo a pleno día en la estación Escuela Militar del Metro dejaba varios heridos y destrozos, marcando así el comienzo de una serie de atentados, operativos policiales y cierres de estaciones de Metro que han sembrado miedo e incertidumbre.

El mes de octubre nos sorprendió con la inédita crítica del Contralor quien dijo que “Hay un montón de cosas muy estúpidas” agregando que “No entendemos lo que sucede, entonces ‘una nueva Constitución’; ‘fijemos los precios de los planes de salud’; ‘¡aportes solidarios!’. Eso significa ‘estaticemos las cosas”. Palabras que molestaron en La Moneda pero que sin duda interpretan, cada vez más, a una creciente mayoría de chilenos. También en este mes, la Encuesta Paz Ciudadana-Adimark reveló que la victimización en Chile alcanzó su nivel más alto de los últimos 14 años a nivel nacional.

Por fin, noviembre nos trajo una buena noticia: a pesar del frenazo económico que ha traído desempleo, estancamiento de salarios y bajo crecimiento, los chilenos no hemos perdido nuestra capacidad de emocionarnos con el dolor de nuestros niños y jóvenes discapacitados, logrando juntos -una vez más- que la Teletón llegara a la meta. Y aunque todavía no terminamos el año, parece que diciembre pasará tristemente a la historia como el mes en que las autoridades decidieron meter los cajeros automáticos en las comisarías de Carabineros.

Así estuvo el 2014. Pero estando a sólo 2 días de la Navidad y contagiada de la emoción y alegría de mis hijos, no puedo terminar esta columna con el ánimo abajo. Por eso quiero pedirle al Viejito Pascuero que nos regale un mejor año 2015 a todos los chilenos, especialmente con más trabajo y oportunidades para quienes hoy más lo necesitan. Y para mis queridos lectores de Publimetro, les deseo sinceramente una muy feliz Navidad y un 2015 con mucha salud, paz y alegría junto a sus familias.

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

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