Transantiago otra vez saca nota roja: usuarios le ponen un 3,9 al Metro y un 3,3 a micros

El sistema de transporte público de la capital sigue estando en tela de juicio, a pesar de que el Transantiago ya cumplió siete años desde su puesta en marcha y de las constantes modificaciones que ha experimentado. Aún la ciudadanía no siente que el plan se acomode a sus necesidades e incluso cada vez lo califican con peor nota.

Por Nathaly Lepe

No siempre fueron el mejor sistema, pero los santiaguinos parecen añorar las llamadas micros amarillas. Por lo menos eso es lo que reflejan los resultados de una nueva encuesta de “Percepción de la población pobre de Santiago sobre servicios básicos y transportes” entre cuyos resultados el sistema de transportes de la capital sale una vez más como el servicio más mal evaluado.

El estudio, realizado por la escuela de Administración y Economía de la Universidad Católica Silva Henríquez, muestra cómo la gente se siente y se relaciona respecto a la red de metro y buses de la capital.

El investigador a cargo del estudio, Marcelo Yañez, explica que todos los servicios calificados por la gente vulnerable, los servicios de metro y buses son los únicos que reciben nota roja. En esta línea, el Transporte en Metro recibe un 3,9, cifra que bajó en comparación con el 2013 ocho décimas  y el Transporte en micro sólo un 3,3 que anotó una baja de 4 décimas con respecto del año anterior.
 
La percepción es tan negativa, que las personas de menores recursos otorgan nota roja a los 11 aspectos que la encuesta considera sobre el sistema. En los aspectos de seguridad por ejemplo, las personas consultadas le pusieron un 2,7 al resguardo que otorga frente a los asaltos a los pasajeros y un 3,3 en cuanto a la seguridad frente a accidentes.

Las notas otorgadas por los pasajeros  no varían mucho en cuanto al tiempo en llegar a destino (3,1), nivel de ruido al interior de las micros (3,1), manutención mecánica de las micros (3,2), cordialidad del chofer (3,4) y capacitación de los choferes (3,4) e incluso son las más bajas que recibe el Transantiago desde su puesta en marcha.

Entre los resultados más complejos, destaca el hecho de que las personas de estratos socioeconómicos bajos consideran que el Transantiago no ha aportado nada positivo a sus vidas, en comparación con las micros amarillas. En este sentido, el 68,9% afirma su cuestionamiento al sistema durante el 2014, cifra que registra con respecto del año anterior un aumento de 20 puntos porcentuales.

Para Marcelo Yáñez, investigador  a cargo del estudio desde 2003, destaca que “se mantiene el escepticismo entre los jefes de hogar y dueñas de casa de familias vulnerables de Santiago con el transporte público, a pesar de la ampliación de algunos servicios e incorporación de otros en los buses, además de los anuncios de extensiones y nuevas líneas del Metro”.
 
En todo caso, aclara que “no llama la atención que sea así, por la fragilidad que tiene el sistema integrado de buses y Metro del Transantiago, lo que durante 2014 quedó de manifiesto en varias ocasiones”. Aunque el estudio se hizo antes de la falla simultánea de las líneas 1, 2 y 5 del Metro del 14 de noviembre, aun así este servicio bajó de 4,7 el 2013 a 3,9 el 2014 y el sistema de buses hizo lo propio de 3,8 a 3,3.

Consecuencias negativas

En relación a las consecuencias negativas que le ha traído el Transantiago en comparación a las micros amarillas a la familia, se tiene que las ideas más reiteradas son para un 42,0% el “Mayor tiempo de espera en los paraderos”; el “Mayor tiempo de viaje” con un 37,4%; el “Mayor gasto mensual en transporte” con un 20,6% y  la “Mayor incomodidad al interior de las micros” con un  27,8%.
 
Yañez agrega que tampoco se puede olvidar que “es probable que esta insatisfacción se acreciente con las alzas en el precio del pasaje, ya que para las personas es incomprensible que un servicio que, en su parecer, no funciona adecuadamente, en los aspectos más críticos para ellos, como son los tiempos de viaje, frecuencia y cobertura de la red, suba sus tarifas”.

“De hecho, este aspecto, al igual que la mayoría de los consultados como el estado de mantención de las máquinas y seguridad frente a asaltos bajan sus calificaciones, y por otro lado, crece 20 puntos porcentuales los que afirman que el Transantiago no les ha traído ningún beneficio a su familia, llegando al 69%”, concluye.

Comité de Operaciones de Emergencia

En línea con las fallas que se han producido en el sistema, este martes sesionó por primera vez el Comité de Operaciones de Emergencia del sector de transportes para la Región Metropolitana (COE), cuyo encuentro tuvo como tomar acciones tras lo sucedido el 2014. En la ocasión, estuvo presente el presidente de Metro, Rodrigo Azócar, el intendente Metropolitano, Claudio Orrego, director regional de Onemi, Rodrigo Rojas, director de Transporte Público Metropolitano, Guillermo Muñoz, Seremis de Transportes, Educación, Trabajo, Obras Públicas y Carabineros.

El intendente Metropolitano, Claudio Orrego, se refirió a la creación del nuevo comité señalando que “sabemos que hay circunstancias que vinculan al Metro, a los buses y a los taxis colectivos, que pueden colapsar ante cualquier problema, por lo mismo estamos creando un mecanismo regular y oficial que va a ser parte del Sistema Nacional de Emergencias de la Región Metropolitana”.

Por su parte, el subsecretario de Transportes, Cristián Bowen, señaló que “las fallas sucedidas el año pasado pueden seguir ocurriendo, por eso estamos trabajando para estar completamente preparados, sepamos reaccionar y vayamos aprendiendo de los errores”.

La autoridad también se refirió a las medidas que se podrían poner en práctica frente a eventuales problemas en el transporte. “Suspender las clases en los colegios, poder incluso suspender el día laboral, serían algunas de las alternativas. La idea es que si hay problemas en el transporte, la población sienta lo menos posible”, afirmó.

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