La trastienda de la velatón protagonizada por la comunidad venezolana en el Paseo Bulnes

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Cuando se habla del 23 de enero de 1958, se generan dos sentimientos en los venezolanos. Por un lado, el de orgullo por ese pueblo que valientemente salió a la calle a enfrentar a la dictadura y que con su esfuerzo logró consolidar al menos 40 años de democracia. El otro, el de tristeza al ver como en estos últimos años se han socavado las bases y principios de la libertad.

Precisamente estos sentimientos son los que llevaron la noche del pasado viernes al Paseo Bulnes –frente a la Plaza de la Ciudadanía en pleno centro de Santiago-, a la comunidad venezolana en Chile, junto a políticos y otros dirigentes sociales, para participar de una velatón para conmemorar la vuelta a la democracia en ese país, oportunidad en la que, además, solicitaron la liberación de los encarcelados bajo la administración de Nicolás Maduro.

María Laura Liscano, vocera de los venezolanos en Chile, afirmó en pleno acto que “hoy muchos venezolanos están en la calle impregnados de esas ganas de libertad y democracia.  Muestra de ello lo vimos el año pasado cuando jóvenes estudiantes salieron a protestar un 12 de febrero. Para Venezuela, esa fecha será recordada como ícono de su historia, pues representa el inicio del rescate de la democracia”.

“Pido al Gobierno de Chile que se pronuncie enérgicamente y pida por la liberación de nuestros presos políticos, pues la defensa de la democracia y los derechos humanos  no tienen fronteras territoriales ni ideológicas. Este 23 de enero, comenzamos nuestras actividades, ya que seguimos siendo la voz de Venezuela en Chile y el próximo 12 de febrero saldremos nuevamente; no olvidaremos la lucha de nuestros jóvenes: unos perdieron la vida y otros la libertad”, afirmó Liscano al término de la actividad.

Por su parte, el Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Talca (Feutal), Cristián Salazar, “es importante la conmemoración de la caída del régimen militar de Venezuela, como de aquellos que atentaron contra los derechos humanos. Esto nos hace recordar la importancia de la libertad, la democracia y la supremacía de las dignidades básicas por sobre cualquier ideología. Hoy el llamado es a hacer frente a los abusos que se están cometiendo con nuestro pueblo hermano, a quienes se les está hundiendo en una dictadura ideológica”.

Dado el alcance que tuvo la convocatoria en el paseo Bulnes, otro actor clave de la política juvenil Latinoamericana, el coordinador de la Red de Jóvenes por la Democracia, Juan José Díaz, se refirió a este acto:  “Rechazamos absolutamente las represiones y las violaciones a derechos humanos que estamos conscientes que se dan en el régimen del señor Maduro, donde por las famosas salidas de los jóvenes a las calles, hubo 43 asesinados, y más de 200 detenidos de manera arbitraria. Lastimosamente siguen detenidos un gran número de participantes de estas manifestaciones pacíficas”, exclamó.

Díaz agregó que los “miembros venezolanos de la Red, nos cuentan de la existencia de una cárcel que queda ubicada en la sede del SEBIN (órgano de inteligencia), y que se encuentra en la Plaza Venezuela. Ahí es donde se realizan las torturas; al lugar se le conoce como La Tumba. No es posible que con la evolución, consensos y avances que ha logrado la humanidad en materia de derechos humanos, existan lugares como éstos en donde no se respete en ningún sentido la libertad humana, hecho que se da meramente por razones políticas”.

La política partidista tampoco estuvo ajena al acto desarrollado en pleno casco histórico de Santiago. El presidente de la Juventud de la UDI, Felipe Cuevas, alzó la voz luego que en agosto de 2014 fuera detenido en Caracas tras reunirse con algunos dirigentes detractores de Maduro: “La oposición ciudadana que se ha levantado allá, ha permitido que en una misma mesa convivan partidos de distintos sectores que luchan por recuperar la dignidad, la libertad y que buscan salir de la escasez”, dijo.

“Que se realicen estos actos me parece muy positivo, sobre todo en un contexto donde la oposición en Venezuela es perseguida o expulsada del país. La comunidad internacional tiene un rol muy importante para que Venezuela pueda volver a retomar la democracia. No nos podemos quedar ajenos a este tipo de actos que surgen desde la base de la sociedad civil, en un contexto donde Chile tiene una madurez importante en materia de derechos humanos”, agregó Cuevas.

Un llamado desde Venezuela
La actividad realizada en el Paseo Bulnes, se sintió incluso desde Caracas. El representante de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela, Carlos Vargas, afirmó que “en mi país se ha vivido el éxodo más grande de la historia producto de un gobierno ineficiente, que ha cercenado las oportunidades de crecimiento de su población”.

Asimismo, Vargas añadió que “este tipo de actividades pueden ser una herramienta muy poderosa para apoyar la lucha pacífica y democrática que se libra hoy en las calles venezolanas. Pero esto solo se logra en la medida que las comunidades venezolanas en el exterior realmente se empoderen, se organicen y establezcan objetivos comunes con los que se trace una potencia única acá en Venezuela”.

Para el ex líder del movimiento estudiantil, hoy en Venezuela se vive una situación muy preocupante: a la crisis institucional de poderes públicos al servicio de un partido de gobierno y la crisis social producto de un discurso de odio, se le suma una crisis económica como nunca antes vista. “Vivimos una profunda escasez, un fuerte desabastecimiento y una inflación por las nubes”, aseveró Carlos Vargas.

La actividad se desarrolló como una manera de conmemorar los 57 años de la caída del régimen militar en Venezuela, hecho que instauró una democracia sólida por cuatro décadas en este país. Claman por esos años dorados, que a principios de los noventa se vio vulnerada con la llegada de Chávez al poder.

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