Miguel Krassnoff compara su caso con Leopoldo López e invita a Piñera a visitarlo a la cárcel

"Por mi se enterará que soy comprobadamente inocente de los absurdos, ridículos e inexistentes cargos que me han formulado y que por motivo alguno no soy ni lo aceptaré jamás que se me mencione "violador de derechos humanos", "peligro para la sociedad" y con otros epítetos de similar irresponsable y falsa expresión", afirmó mediante una carta.

Por CHRISTIAN MONZÓN

El brigadier (r) Miguel Krassnoff Martchenko envió una carta al ex presidente Sebastián Piñera invitándolo a que lo visite a la cárcel, comparando su caso con el del líder venezolano Leopoldo López, a quien el otrora mandatario quiso ir a ver en Venezuela esta semana, sin lograr cumplir su cometido debido a que las autoridades de la nación caraqueña se lo impidieron.

El ex agente de la DINA, quien se encuentra recluido en Punta Peuco cumpliendo una pena de más de 100 años de presidio por violaciones a los derechos humanos, señaló en la misiva que “la motivación que me ha impulsado para dirigirme a usted tiene como base fundamental el hecho que me he impuesto por diversos medios de comunicación social de su reciente viaje a Venezuela y las vicisitudes, desaires y faltas de respeto de las cuales fue objeto en ese país al decidir visitar a personas que en la citada nación se encuentran privadas ilegalmente de libertad y a las cuales se les ha denegado todo tipo de derechos humanos que legítima y legalmente les correspondería aplicar, sin perjuicio de los supuestos ilícitos de tipo político que les han imputado”.

En ese sentido, señaló que “permítame manifestarle que alabo y comparto plenamente vuestra tan ejemplar sensibilidad y preocupación por el respeto de la justicia, de las leyes vigentes y del Estado de Derecho que, al parecer, cuyo incumplimiento afecta tan gravemente los derechos de los ciudadanos venezolanos que han consitado vuestra tan loable y noticiosa preocupación”.

“Sin embargo señor Piñera, todas sus citadas sensibilidades manifestadas en este tema y en el extranjero, se contraponen abiertamente con lo que ocurre hoy en su propia patria, pues mi caso adolece de las más escandalosas irregularidades judiciales, así como a miles de uniformados que se encuentran en situación similar a la mía, constatándose en el tiempo que el sistemático irrespeto por las leyes totalmente vigentes en Chile, la transgresión al Estado de Derecho y de los preceptos constitucionales -y que se ha traducido en incontables procesos y numerosas condenas para los afectados- hace bastante rato que superó el ámbito judicial transformándose abiertamente en una situación de tipo político, basada en la búsqueda de una incalificable venganza avalada por distintos segmentos, organizaciones y personajes cuya ideología hoy cuenta con envidiables cuotas transitorias de poder, obviando sus graves responsabilidades que devinieron en la intervención militar del 11 de Septiembre de 1973. UD., en conocimiento de todo ello, no ha manifestado ninguna sensibilidad ni preocupación por esta iniquidad ni mucho menos intención alguna por resolverla pese a su público compromiso que espontánea y fervientemente manifestó ante más de mil personas en el Circulo Español, en su período pre-eleccionario para presentarse como Presidente de la República, oportunidad en que se expresó con un discurso que contenía casi las mismas palabras, emociones y vehemencias como las que manifestó en Caracas. Llamativa consecuencia valórica, pero sin ningún viso de realidad ni menos concreciones efectivas”, agregó.

De igual manera, apuntó que “incumplimiento de las normativas legales totalmente vigentes al día de hoy en Chile y válidas para todos sus ciudadanos, menos para los uniformados de la Fuerzas Armadas y de Orden, ha sido la tónica arbitraria que se ha aplicado en los diferentes procesos y resoluciones condenatorias en contra de los mencionados, desde que se inició esta efectiva persecución que está alejada de toda justicia y moral. Prescripción, debido proceso, presunción de inocencia, principio universal de pro-reo y muchos otros etc. -que asumo usted no desconoce- han sido grotescamente avasallados dejando en más absoluta indefención a los afectados. Sume usted a lo anterior el nulo otorgamiento de beneficios intrapenitenciarios por parte de Gendarmería, institución severamente coartada e impedida para el ejercicio de sus legales atribuciones por determinadas presiones y/o instrucciones provenientes de diferentes poderes del Estado, siendo obligada a proceder más allá de su tan seria, correcta y trascendental gestión profesional. ¿Qué le parece toda esta incalificable anormalidad señor Ex- Presidente? Con ello queda en palmaria evidencia que el tema rebalsó con creces el ámbito judicial, posándose abiertamente en lo político contingente”.

“Señor Piñera: por todo lo detallado precedentemente la intención de la presente es la de invitarlo formalmente para que me visite en mi lugar de reclusión tal como intentó en Venezuela. Por mi se enterará que soy comprobadamente inocente de los absurdos, ridículos e inexistentes cargos que me han formulado y que por motivo alguno no soy ni lo aceptaré jamás que se me mencione ‘violador de derechos humanos’, ‘peligro para la sociedad’ y con otros epítetos de similar irresponsable y falsa expresión, falsedades que incluso usted en más de una oportunidad se ha permitido manifestar públicamente, sin molestarse en consultar con el afectado si todo lo que le contaban era cierto o no. No tenga ningún cuidado: nadie lo ofenderá, nadie lo insultará y presumo que nadie tampoco le negará su derecho de visitar a un inocente en la cárcel. Acá se enterará de la real verdad y de la maquiavélica ilegalidad de la que he sido objeto, junto con mis leales subalternos de la época, aspecto que también afecta a una apreciable cantidad de personas que enfrentan situaciones similares a la mía. Tengo la certeza que mi invitación será acogida muy pronta y favorablemente”, remató Krassnoff.

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