Columna de Joel Poblete: “La teoría del todo” - “Alma salvaje” Contra viento y marea

Por Joel Poblete

En otra de esas coincidencias de la temporada de estrenos de películas con nominaciones al Oscar, por segunda semana consecutiva llegan dos títulos inspirados en personajes reales, aunque en este caso los protagonistas de estas historias de supervivencia y superación siguen vivos. De hecho, “La teoría del todo” se centra en la vida del célebre físico británico Stephen Hawking, esbozando de manera didáctica y lo más accesible posible sus postulados científicos, así como mostrando cómo su enfermedad fue avanzando de manera implacable, y por sobre todo desarrollando la bella pero complicada relación amorosa con su primera esposa, Jane, en cuyo libro autobiográfico se basa la película.

El film marca el debut en la ficción del cineasta James Marsh, elogiado y premiado por documentales como “Man on Wire” (ganador del Oscar); acá entrega un largometraje clásico en su forma y de atractiva visualidad (estupenda la fotografía de Benhoît Delhomme) aunque convencional en su desarrollo argumental, en particular en su segunda parte; pero de todos modos consigue conmover con la fuerza y humanidad del relato, en particular con las dificultades que enfrentan como pareja los Hawking, muy bien encarnados por Eddie Redmayne y Felicity Jones, ambos nominados al Oscar por sus roles. Quizás es un poco excesivo que “La teoría del todo” esté postulando a la estatuilla como mejor película, pero al menos la bella y delicada partitura del islandés Jóhann Jóhannsonn sí lo merece.

Y quien también fue merecidamente nominada al premio de la Academia hollywoodense es Reese Witherspoon, quien casi una década después de ganar el Oscar a la mejor actriz por “Johnny & June: Pasión y locura” está de vuelta en el primer plano gracias a su convincente interpretación de Cheryl Strayed: una mujer que recorrió más de 1000 kilómetros en un trekking solitario, extremo y demandante a través del cual buscaba hacer una suerte de penitencia para sanar dolorosas heridas del pasado, incluyendo la enfermedad mortal de su madre -encarnada por la siempre espléndida Laura Dern, también nominada al Oscar por su rol- y la separación de su marido.

El cineasta canadiense Jean-Marc Vallée vuelve a demostrar su eclecticismo -ha dirigido títulos tan disímiles entre sí como “C.R.A.Z.Y.”, “La joven Victoria” y “Dallas Buyers Club”- con este nuevo largometraje, cuyo guión a cargo del cotizado escritor Nick Hornby -”Alta fidelidad”- adapta el libro de la propia Strayed, incluyendo saltos temporales que hacen más rica y atractiva la historia, así como permiten entender lo que motivó a la protagonista a su extenuante travesía. En medio de la impresionante naturaleza captada por la lucida fotografía de Yves Bélanger, en más de un momento “Alma salvaje” corre el riesgo de caer en los clichés de la aventura edificante, pero la fuerza y la dolorosa complejidad que Witherspoon aporta al drama, incluyendo algunos oportunos toques de humor, son demasiado potentes como para no atrapar al público.

*Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

“El destino de Júpiter”
Nunca deja de sorprender la curiosa trayectoria como cineastas que los Wachowski han desarrollado en la última década luego de su popular trilogía “Matrix”. Tras la colorida “Meteoro” y la inclasificable “Cloud Atlas”, en esta aparatosa producción los hermanos siguen dando rienda suelta a su hiperventilada imaginación, ahora con una ambiciosa historia fantástica que surge de las divisiones y traiciones de una dinastía intergaláctica y no esconde sus guiños a “Star Wars” o “El quinto elemento”.

Los buenos efectos especiales no disimulan los desbordes del guión y sus pomposos diálogos, la música rimbombante o las malas actuaciones, pero al final da la impresión que los Wachowski están totalmente conscientes de lo kitsch, camp y cursi que abunda en su película, y como lo más probable es que igual entretenga a quienes no se pongan muy exigentes, no sería de extrañar que se convierta en uno de esos filmes que de dar vergüenza ajena en un principio, pasan a convertirse en  clásicos de culto.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo