Qué es la otitis y qué debemos hacer para evitarla durante el verano

La principal forma es secar bien los oídos de los después de los baños, usar tapones para nadar y evitar los cotonitos.

Por Nathaly Lepe

Llega el verano y es una verdadera hazaña sacar a los más pequeños del agua en playas y piscinas. Y es justamente el exceso de humedad lo que causa la temida otitis; uno de los problemas que con mayor frecuencia afecta a los niños en esta época. Pero ¿Cómo evitar que sufran dolores de oídos este verano? 

El fonoaudiólogo Luis Ortega, responsable  de Calidad, Formación y Audiología en  GAES,  afirma que el mejor recurso es la prevención y entrega una guía para que los padres identifiquen síntomas y también el manejo adecuado de la enfermedad.

“Existen distintas infecciones de oídos, pero hay una muy común en esta época: la otitis externa, llamada también otitis de nadador u otitis de la piscina. Debe este nombre a que su principal causa es pasar demasiado tiempo en la piscina o en contacto con agua. A veces, ocasiona un dolor tan grave que se siente incluso con solo tocar el lóbulo de la oreja”.
 
Cómo reconocer la otitis

El especialista advierte que si pese a las medidas preventivas, el menor contrae otitis externa, se nota por los picores en el oído o en el conducto auditivo. Pero el principal síntoma de la otitis externa es el dolor, en ocasiones tan intenso que se siente al tocar la oreja, cuando el niño mastica o hace fuerza.

También suele ocurrir que el conducto del oído se ponga rojo y que se hinche, al igual que los ganglios que están delante. Esto puede causar, además del dolor, una sensación de oídos tapados o de sordera temporal. Y, a veces, el oído segrega un líquido de color claro que luego se torna más espeso y amarillento.

¿Cómo evitarla?

El método principal para evitar la aparición de otitis es secarse bien las orejas al salir del agua. Para esto, se recomienda “inclinar la cabeza de los niños hacia ambos lados para que el agua salga”. También se puede utilizar un secador de pelo.

Eso sí, se debe evitar, con el fin de secar los oídos, utilizar objetos como los cotonitos, ya que los oídos “se limpian solos” de la cera que contienen y no hace falta ninguna maniobra para extraerla. El uso de cotonitos para limpiar el oído, presenta dos riesgos tanto para niños como para adultos: por un lado, la posibilidad de que, más que sacar la suciedad, la empuje hacia dentro y se genere una acumulación de bacterias en el interior del oído, lo que favorecería las infecciones; y, por el otro, una aplicación inadecuada, con demasiada fuerza, podría dañar el tímpano.

En pequeños propensos a contraer otitis, es conveniente el uso de gorros y tapones para la práctica de la natación. Es importante además saber que es importante procurar que el sitio donde el pequeño se bañe y, en general, el agua con la que entre en contacto, cumpla con las necesarias condiciones de higiene.

 

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