Músicos acusan a empresa que importaba instrumentos desde EE.UU. de eventual fraude por $35 millones

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Un grupo de amantes de la música, que en Facebook ya suman cerca de 257 integrantes, están agrupándose para interponer una querella por posible estafa de parte de la empresa de importación de equipos musicales Fuzzbox.  

Los afectados, entre los que se encuentran músicos profesionales y aficionados, buscaban ahorrar dinero comprando instrumentos musicales en Miami, Estados Unidos, a través de Fuzzbox, que ofrecía precios convenientes y condiciones que facilitaban la compra. Varios artistas alcanzaron a adquirir artículos, sin embargo, en enero de este año, hubo un lote de encargo que no se entregó a quienes ya habían pagado por sus productos. 
 
Es el caso de Rodrigo Delgado (37), un músico amateur que quiso comprar una guitarra Gibson  Explorer de un valor de $1.400.000. “Se dieron las lucas y a veces, cuando uno comienza a tocar un instrumento, quiere tener un instrumento de primera línea y me gustó esa guitarra”, indica el calameño. 
 
Sin dudarlo, hizo la transferencia del dinero y recibió una especie de voucher que acreditaba su pago. Pasó el tiempo y no recibió nada. Esperó lo más que pudo, sin embargo, repentinamente le llegó un correo de la empresa indicando que la carga aérea que traía los instrumentos fue rechazada porque venían algunos  artículos de más. Le pedían que esperara.
 
Pasaron los meses y siguió sin tener una respuesta, hasta que se enteró que varias personas estaban en su misma situación. “Yo generé todas las alertas posibles, me acerqué al Sernac y, haciendo esas gestiones, me encuentro con un grupo de personas que encargaron productos también a Fuzzbox, que estaban en mi misma situación. Ahí me di cuenta que algo andaba mal”, declara a Publimetro.
 
La abogada Alejandra Acuña Mondaca, encargada de reunir los antecedentes del caso, aclara que “hay afectados ​a lo largo de todo Chile, desde Iquique hasta Magallanes. Como todavía no tenemos claridad de cuánta es la gente que está en la misma situación, no podemos dar una cifra certera, pero estimamos que los montos en cuestión se acercan a los $35 millones”.
 
El problema se agudiza, según Rodrigo Delgado, tras la desaparición de la representante de Fuzzbox en Chile y del contacto que gestionaba las materias comerciales, este último a quien identifica como Brent Curtis. “La empresa corresponde a un grupo de norteamericanos que vivían en Chile, que tenían Twitter, Instagram y otras plataformas sociales solventes, creíbles que avalaban que la compra era prudente. Pero de un día a otro el señor Curtis desapareció y nadie sabe de él. Desapareció del mapa”. 
 
Su relato es similar a muchos de los miembros del grupo de Facebook “Afectados Fuzzbox“, quienes indican que hasta el reconocido guitarrista nacional, Ángel Parra, habría adquirido un instrumento musical a través de esa empresa, pero cuando todo funcionaba correctamente. Porque lo que se dice es que, al menos hasta el año 2014, la empresa cumplía con las compras.
 
“No está claro aún​ si debemos o no hablar de estafa, ya que hay que analizar todos los antecedentes, pero en concreto se puede decir que estos músicos pagaron por un instrumento musical mediante trasferencia electrónica y nunca recibieron lo que habían comprado”, indica Acuña Mondaca. 
 
La abogada además señala​ que los dueños de la cadena desaparecieron y que el principal temor que hay es que dejen el país. “De ellos no se sabe más”, agregó.
 
– ¿Cuál es el próximo paso a seguir?
– Vamos a reunir a la mayor cantidad de gente posible para ver un tipo de demanda que presentaremos en Tribunales. Si se configura la infracción a la ley del consumidor, vamos a iniciar una querella inflacionaria, aunque también estamos estudiando una demanda civil, para reparar eventuales perjuicios que trajo asociado este problema. ​ Y si se dan los presupuestos que exige la ley, se llegará hasta la instancia necesaria. 
 
En Publimetro intentamos comunicarnos con la empresa, pero su antiguo número de teléfono sólo suena y su página web está caída.
 
Quienes hayan sido afectados también por esta empresa, pueden unirse al grupo de “Facebook Afectados Fuzzbox“, donde actualmente se están reuniendo los músicos afectados por este problema. La idea es meter harto ruido, porque como hasta ahora no les han llegado sus instrumentos, odian la idea de quedarse quedarse con el concepto del silencio.

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