Memoria fotográfica: averigua cómo estimularla y sacarle provecho

Por Jaime Liencura

Tener la capacidad de recordar todas las cosas que ocurrieron en alguna ocasión específica no es una característica exclusiva de las parejas cuando están enojadas, es también una particularidad de quienes tienen memoria fotográfica

 
¿Qué es eso? Según Carla Salgado, sicóloga y profesora de neurociencia del tipo cognitiva y del aprendizaje de la Universidad Mayor, esta condición corresponde a “la capacidad de recordar, de manera visual, tanto nombres, palabras, números y otros detalles de una situación, usando información que capturaron a través de la vista”.
 
“Quienes tienen memoria fotográfica o ‘memoria eidética’ son capaces de acordarse de detalles con un contenido ilimitado, cuestión que los diferencia de otras personas con otro tipo de memoria. De hecho, ellos pueden nombrar aquellas cosas que, para un observador distinto, pudieron haber sido solo detalles: un cuadro, una mesa, el color de una puerta”, afirma Salgado.
 
Sin embargo, y a diferencia de lo que ha mostrado la literatura y el cine respecto a la memoria fotográfica, esta condición no significa que una persona tendrá la capacidad de recordar todos y cada uno de los detalles de cualquier situación en la que haya estado. Lo que sucede, en términos estrictos, es que “estas personas recuerdan más que el resto”, aclara Salgado . De hecho, la sicóloga afirma que “siempre necesitan tomar algún elemento para invocar un recuerdo, por ejemplo, una palabra, un olor particular, una imagen, una foto. Entonces, a partir de eso, evocan una imagen y ahí comienzan a recordar detalles”. 
 
Para ser más gráfica, la especialista dice que “imagínate cuando le preguntamos a alguien ‘dónde fue de paseo’. Seguramente nos dirá, ‘fui para tal lado’ y, entonces, la persona empezará a decir: ‘¡Sí, ahí hay una silla, una banca, un columpio, una plaza, etcétera!’ Ahí, entonces, va a asociar cosas, las va ir relacionando y luego, va a evocar el recuerdo”. 
 
Memoria fotográfica: ¿Se nace con ella o se va formando en el camino?
 
Carla Salgado aclara que “todos los seres humanos nacemos con la capacidad de asociar, relacionar y evocar recuerdos. La gran ventaja que tienen las personas con memoria fotográfica es que ellos son más hábiles para relacionar cosas. Entonces, a partir de un olor, de un color, de una cosa, recuerdan otra distintas”.
 
De hecho, como la lógica es “asociar-relacionar-evocar”, agrega que cualquier persona podría trabajar su memoria, si es que es capaz de vincular sus sentidos mientras observa o le pone atención a algo.
 
“Uno puede ir estimulando ese sentido, entonces así se generan más redes neuronales, hay más plasticidad cerebral y, en definitiva, ejercitas la memoria. Uno tiene que explorar las áreas que te permitan relacionar cosas con mayor facilidad: por ejemplo, hay personas que dicen que son más ‘auditivas’, mientras que otros dicen que son más ‘visuales’. Entonces, si un profesor hace una clase y muestra una película, hay quienes van a recordar con mayor facilidad porque son capaces de relacionar mejor las cosas”, dice Salgado.
 
Olvidar un recuerdo es imposible
 
Para la sicóloga, la memoria es un fenómeno bastante misterioso, porque así como una persona -normal o con memoria fotográfica- se esfuerza por recordar cosas y no lo consigue, hay ocasiones en que trabajamos con el mismo ahínco por borrar un recuerdo y tampoco lo logramos. 
 
“Hay varios elementos que entran en juego a la hora de recordar algo: la memoria sensorial, semántica, de corto plazo, de largo plazo, etcétera. Entonces, recordar algo u olvidarlo, va a depender de mucho de esos factores y de cómo se haya relacionado cierto recuerdo con todas estas áreas”, aclara.
 
Incluso, se atreve a decir que un recuerdo es casi imposible de borrar. “Cuando la gente trata de olvidar cosas, lo que hace es poner trancas para evitar evocar ese recuerdo. Sin embargo, la mayoría de las veces tú lo recuerdas y lo que no quieres hacer, es comunicarlo, hablarlo, transmitirlo.  El recuerdo está; de hecho, por eso tú decides de manera consciente ‘no evocarlo’. Entonces, generalmente lo que haces en ese caso, es taparlo, ocultarlo, trancarlo y eso puede generar traumas en el futuro”, advierte.
 
Relacionar cosas: una buena manera de estudiar
 
Por otra parte, la doctora estima que es conveniente relacionar cosas diferentes para estimular una mejor memoria; tanto así, que esta práctica serviría incluso para estudiar. 
 
“Yo aconsejaría a todos los profesores del ámbito público, privado o particular subvencionado, que intenten ofrecer varias alternativas a sus alumnos a la hora de entregar los contenidos; que utilicen vídeos, salidas a terreno, presentaciones en Power Point, lo cualquier elemento fuera de lo común que le ofrezca a los alumnos una ruta distinta para cimentar su aprendizaje”, sentencia.
 

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