Jesucristo Superstar: Descubre por qué pasó 30 años sin ser aprobada por el Vaticano

Por Jaime Liencura

Corría 1970 y Andrew  Lloyd Webber y Tim Rice, ambos estadounidenses, quisieron mezclar el catolicismo con la música. En esa época, el hippismo se apoderó de Estados Unidos y ambos artistas asumieron la responsabilidad de crear una ópera rock de la mejor historia jamás contada: Jesucristo Superstar

Su primer estreno fue un éxito y al año siguiente, la obra se interpretaba en los escenarios de Broadway. Ya en 1973 se hizo una película y se dice que el mismo Papa habría visto la avant premiere de esta. No obstante, el Vaticano decidió no aprobar la obra, incluso cuando en 1975 se tradujo al español, con estrellas como Camilo Sesto como Jesús, Teddy Bautista como Judas y Ángela Carrasco como María Magdalena
 
“Lo que pasa es que la obra cuenta la historia de Judas Iscariote”, dice a Publimetro Andrea Contreras, actriz y directora de teatro que trabaja en el Grupo Comunitario Newen de Quilicura. “Si la escuchas con atención, te darás cuenta que las letras dejan que Judas se exprese, entregándole más voz que los mismos evangelios”.
 
Y esa fue precisamente la primera razón por la que no recibía la venia de la Iglesia. “Judas hasta le pregunta a Jesús, ‘todo lo sabías y te dejaste matar, ¿por qué hiciste eso?’, que es una pregunta súper básica, que cualquier niño se la pregunta cuando conoce la historia del hombre que nos vino a salvar”, dice la artista, que este año está dirigiendo la obra de teatro con los niños y adolescentes del grupo que dirige. 
 
Versión andina
 
En Chile, en 1975 el grupo artístico del programa Dingolondango de TVN, encabezado por Fernando Alarcón, también hizo una adaptación de esa obra. Él en el papel de Poncio Pilatos, con Eduardo Ravani como Herodes, Maitén Montenegro como María Magdalena, Patricio Donaire como Jesús, Paco Mairena como Judas.  
 
“La obra está hecha desde el punto de vista artístico y no tiene por qué ajustarse estrictamente a lo que dice el testamento”, dice Alarcón. Y esa es precisamente otra de las razones por la que no recibió la aprobación del Vaticano. 
 
“En los dramas históricos, siempre hay un punto de vista particular. Por ejemplo, Miguel Littin hizo Allende y seguramente es desde su visión de la política, a la pinta de él. Lo mismo pasó con la obra Jesucristo Súper Estrella. Por eso mismo nosotros pudimos hacer la versión andina”.
 
De hecho, tal como cuenta, la adaptación chilena de la película tiene varios matices latinoamericanos; tanto así que en una parte, Pilatos dice ‘¡Oh! Tú eres Jesucristo, el que arma tantos líos, te llaman Rey de los Indígenas‘.
 
Judas limpia su imagen
 
Finalmente, otra de las razones es la limpieza que hace Judas de su imagen. “Una vez que Judas decide entregar a Cristo, dice ‘Os juro que no lo hago por mi voluntad, tampoco por dinero ni por vanidad’, indicando que es una decisión que no depende de él, sino que de Dios. Por eso, después que lo entrega y antes de suicidarse, se cuestiona ‘¿por qué me elegiste a mi, para tu estúpido crimen?"”, dice Andrea. 
 
“Lo que pasa, es que los verdaderos autores de la obra nunca se quisieron matricular inculpando a Judas. Si alguien lo quiere condenar, que sea el público”, dice Alarcón.  
 
Finalmente, cabe señalar que en el año 2.000 el Vaticano se reconcilió con la ópera rock. Ese año aprobó su interpretación y ya se acepta su libre interpretación, desde el punto de vista católico. 
 
“El cristiano lo seguirá siendo, sin importar qué le pongas una película o una obra que apunte para otra parte”, dice Alarcón, quien se siente orgulloso de haber realizado una versión de la ópera rock que habla sobre la vida de Cristo. 

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