El término del reemplazo en huelga: lo que más preocupa a empresas de la reforma laboral

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El término del reemplazo en huelga es uno de los aspectos de la reforma laboral actualmente en trámite que más preocupación generan entre las empresas.

 

Así lo reveló una encuesta por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), aplicada a 191 empresas de distintos tamaños, sectores y regiones, arrojó cuatro ejes principales de preocupación: la eliminación del reemplazo en huelga, que abarcó el 41% de las menciones, la negociación por obra (22%), la titularidad sindical (21%) y el piso de la negociación colectiva (16%).

“El fin del reemplazo en huelga surge como una amenaza de continuidad operativa y competitiva mientras se extiende el proceso de negociación, involucrando a terceros incumbentes, tales como clientes, proveedores, acreedores, Gobierno y sociedad en general”, resaltaron desde las gremial.

 

La CCS agrega que los resultados muestran además que la amenaza del no reemplazo en huelga tiene directa relación con el tamaño de la empresa: a mayor tamaño, mayor envergadura de dichas partes, mayor el perjuicio reputacional, desincentivando la contratación de personal y fomentando el abastecimiento externo. El reemplazo en huelga es mencionado por el 44% de las grandes empresas como el factor potencialmente más dañino, en tanto que en las medianas empresas este porcentaje desciende a 41,5% y en las pequeñas, 34,1%.

La información agrupada a nivel de sectores da cuenta también de diferencias importantes. El sector transporte atribuye al no reemplazo en huelga el mayor impacto negativo. “La amenaza de ver interrumpidos los servicios de transporte, su oportunidad e inmediatez, tiene importantes efectos en cadena sobre prácticamente todas las demás actividades conexas, tales como comercio, construcción, industria y agricultura“, resaltó la entidad gremial.

Para la industria, servicios y recursos naturales el reemplazo en huelga también aparece como prioritario, mientras que la construcción muestra mayor sensibilidad por las negociaciones por obra y el comercio destaca también la titularidad sindical.

 

Consistentemente con estos resultados, los sectores que manifiestan mayores correcciones en su política de contrataciones con motivo de la reforma laboral son precisamente transporte e industria, lo que puede ser asociado a sus mayores riesgos reputaciones antes mencionados.

La negociación por obra fue el segundo aspecto considerado más perjudicial para las empresas, abarcando el 22% de las menciones. En este caso, se observan importantes diferencias al ser evaluado según sector económico, ya que no aparece como preocupación relevante en transporte, pero sí en construcción, en que representa el 55%, seguido del comercio, con un 28%.

La Titularidad Sindical es el tercer aspecto considerado más dañino para el desarrollo de la empresa, al abarcar el 21% del total de respuestas totales, pero un 37% en las pequeñas empresas, superando la injerencia del no reemplazo en huelga (34%). En las grandes empresas y también en las medianas, la titularidad sindical aparece con menor grado de impacto, abarcando alrededor del 16% de las respuestas.

A nivel de sectores, este aspecto tiene una mayor gravedad en el comercio, englobando el 38% de las menciones.

En tanto, el establecimiento del Piso de la Negociación es el cuarto y último aspecto más citado por las empresas como elemento negativo de la Reforma, siendo algo más elevada en las grandes empresas (20%).

A nivel de sectores, este aspecto tiene mayor relevancia en transportes y recursos naturales, “lo que puede ser explicado por la mayor volatilidad intrínseca de estos rubros, muchas veces vinculados a mercados externos y términos de intercambio”, explicó la CCS.

En esa línea, el organismo añadió que “la fijación del piso de negociación en las condiciones que plantea la reforma introduce importantes rigideces sobre la estructura de costos de la firma, que hacen caso omiso de los cambios tecnológicos, competitivos y estructurales que pudieran afectar los mercados”.

 

Impacto en el empleo

Consultadas sobre los efectos potenciales de la reforma en los planes de contratación, un 14% prevé una detención de las contrataciones, un 13% haría contrataciones por reemplazo de trabajadores que dejan la empresa y un 10% realizaría recortes en sus planes de contratación.

La CCS expresó que las conclusiones del sondeo dieron cuenta que “las grandes empresas se ven más seriamente amenazadas por la vulnerabilidad y daño reputacional que plantea el no reemplazo en huelga”,  mientras que “las pequeñas empresas ven mayores grados de daño en la titularidad sindical, por la amenaza competitiva que significa quedar expuesto a fijaciones salariales intersectoriales”.

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