¿Cómo es la relación económica entre Chile y China?

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Los 19.172 kilómetros de distancia entre Santiago y Beijing, ni las diferencias: histórica, cultural, política, económica, idiomática, de poder, de tamaño y poblacional, han sido impedimento para que entre Chile y China exista hoy en día una sólida amistad y férreos lazos bilaterales, con abundantes frutos de cooperación. Ya son 45 años de relaciones diplomáticos entre ambos países y una década de la firma del Tratado de Libre Comercio.

 

Y como señal de esta unión, la presidenta Michelle Bachelet invitó al Primer Ministro Li Keqiang a nuestro país, autoridad que este domingo inició su visita oficial a Chile. Aparte de las citas protocolares donde ambos intercambiarán opiniones sobre la relación binacional y otros temas de interés, se firmará un Plan de Acción Conjunta entre los dos Gobiernos, con el fin de orientar las cooperaciones bilaterales en diversas áreas para los próximos años; también se suscribirán acuerdos en materias judicial, económica, comercial, financiera, tributaria y científica, abriendo puerta a más cooperaciones.

 

Anteriormente, en el marco del Encuentro de Líderes de China-América Latina y el Caribe celebrado en junio de 2014, el Presidente chino Xi Jinping y la Presidenta Michelle Bachelet sostuvieron una reunión fructífera, mientras que en noviembre pasado la Bachelet viajó a Beijing para asistir a la Reunión Informal de Líderes de APEC y realizó una visita a China, ocasión en la cual los líderes de ambos países alcanzaron importantes consensos para profundizar la Asociación Estratégica China-Chile.

 

“El dinamismo de la cooperación económica y comercial hace que los dos países se hayan convertido uno para el otro, en importantes oportunidades de desarrollo. Con la firma y puesta en vigor del TLC, China ya es el mayor socio comercial de Chile, mayor destino de exportación, mayor contribuyente de superávit comercial y mayor comprador de cobre chileno. Se registra una notable diversificación de productos de comercio bilateral en los últimos años. 98% de arándanos, 80% de cerezas y la mitad de manzanas y uvas de mesa que importa China provienen de Chile. Chile también es el tercer mayor proveedor de vinos embotellados y uno de los principales proveedores de salmón y productos forestales a China”, expresó el embajador de China en Chile, Li Baorong, en una reciente columna de opinión publicada en un medio local.

 

Y para que se forme una idea más exacta de la sólida relación entre ambas naciones, es necesario subrayar algunos hitos. En 1970 Chile fue la primera nación de América Latina que estableció relaciones diplomáticas con el gigante asiático; el 1 de octubre de 2006 entró en vigencia el TLC en bienes; en 2010 China se convirtió en el primer socio comercial de Chile y receptor del 24% de las exportaciones totales de nuestro país al mundo; ese mismo año entró en vigencia el Acuerdo Suplementario de Comercio de Servicios del TLC y en 2014 el Acuerdo Suplementario de Inversiones del TLC, que liberaron aún más el potencial de nexos bilaterales, abriendo amplias perspectivas para aquellas cooperaciones de capacidad productiva en la minería, la agricultura, las infraestructura, las energías limpias, entre otras.

 

Las mercancías originarias chinas y chilenas fueron clasificadas en categorías, siendo una de ellas la de exclusión, correspondiente a productos no sujetos a eliminación arancelaria; principalmente textiles, en el caso de Chile; granos y semillas, en el de China. Las restantes correspondieron a desgravaciones parceladas desde el momento de la entrada en vigencia del TLC. Así, el pasado 1 de enero de 2015, se cumplió el último plazo pendiente, momento en el cual el 97,2% de las mercancías chilenas pueden ingresar al mercado chino libres de arancel, y el 98,1% de las mercancías chinas al mercado chileno.

 

“La importancia del TLC para Chile radica en que permite un acceso privilegiado a un país de más de 1.300 millones de habitantes y cuya economía crece a un ritmo acelerado desde hace más de 10 años”, manifiestan en la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), del Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Chile.

 

Para Juan Esteban Musalem, presidente de la Cámara Chileno China de Comercio, Industria y Turismo, a raíz de todas las buenas señales mencionadas, no es extraño que el Foro China-CELAC, decidiera efectuar en Chile su segundo encuentro oficial (a realizarse en 2018), “porque a lo largo de más de cuatro décadas, Chile y China han ido acumulando una incomparable cantidad de instrumentos de cooperación e interacción pública y privada, que ubica a ambos países en un excelente pie para encarar los futuros desafíos de su relación bilateral. Basta citar la existencia de los más de 15 hermanamientos entre ciudades y regiones de Chile con sus pares en China, o la próxima entrada en operaciones en Chile del China Construction Bank; para visualizar que el presente año debiera constituirse en el punto de inflexión definitivo para la denominada Asociación Estratégica entre Santiago y Beijing”.

 

 

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