AUTOTEST: Kia Grand Carnival

Tomamos a la completamente renovada Grand Carnival y nos entretuvimos con sus múltiples sistemas que ayudaron a que ésta fuese una gran experiencia de modernidad y confort.

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Una gran cueva del tesoro resultó la impresionantemente renovada nueva Grand Carnival, primero se hizo atractiva y bella, era cosa de detenerme o estacionarme en alguna parte para que todo el mundo la quisiera mirar y opinar sobre lo bonita que estaba la nueva versión. Atrás quedo su diseño anticuado para dar paso a una van moderna, que tiene todo lo necesario para alzarse como una de las preferidas de las familias numerosas.
Primero quiero destacar su notable sistema de apertura de puertas automático el que permite ir con los brazos completamente ocupados ya que basta con la presión de un botón para que la Grand Carnival abra sus puertas (izquierda y derecha, como se guste) y nos de paso directo al interior, totalmente necesario si lo lógico es que quien utiliza a la renovada van Kia se trata de una persona que transporta a muchas personas. El cierre se puede hacer de la misma forma o basta con un agarre suave de la manilla exterior para que la puerta vuelva a cerrarse, algo parecido al “ábrete sésamo” de Aladino.

Poderoso propulsor
Para asombro de todo el mundo que me acompañó en la travesía Grand Carnival fue notoria la mejora en la insonorización de la cabina, ya que su motor 2.2 diésel se hace imperceptible al interior permitiendo que quienes íbamos en la van pudiésemos hablar tranquilamente sin ningún ruido que interrumpiera. Además el propulsor es muy ágil permitiendo salidas impresionantemente ágiles una vez que pisé el acelerador a fondo, una gran sorpresa pensando en que se anda en un auto de gran talla.
Me gustó mucho su dirección, la sentí muy segura, muy sólida, para nada blanda, permitiendo tener el completo control de este vehículo de no menores dimensiones (5115 mm de largo). La suspensión también hace lo suyo y permite una buena mantención de trayecto en curvas, la van se siente muy pegada al suelo.
En cuanto a seguridad se siente muy robusta, además de que está dotada de seis airbags, se nota que ha sido construida con materiales muy sólidos y que Kia se ha preocupado de quienes van en el interior.
Como lujos extras puedo destacar la gran pantalla ubicada justo atrás de los asientos delanteros y que permite un completo entretenimiento de los pasajeros de la parte posterior de la van, también y de mucha importancia es el sistema de climatización tri zona, no es necesario que los 7 u 8 pasajeros que van al interior estén de acuerdo con la temperatura, a ello se suma un gran techo panorámico que por lo menos a mí me encanta.
Impresionante lo que ha hecho Kia con un modelo que hoy seguramente va a encontrar nuevos compradores gracias a su destacado rediseño y un precio de entrada menor a los 19 millones.

 

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