Expertos señalan que buen uso de la leña no genera contaminación

Por ANDREA FUENTES

Se trata de la principal fuente de calefacción para los hogares del sur del país. Sin embargo, los altos niveles de contaminación registrados los últimos meses tienen a la leña como uno de los elementos más cuestionados. De acuerdo a cifras del Ministerio del Medio Ambiente, este factor genera el 45% de la contaminación atmosférica de la Región Metropolitana, cifra que se eleva a un 70% en invierno. 

Pese a lo anterior, y a que generalmente asociamos su uso a efectos negativos, el uso de la leña en Chile evita la liberación de casi 15 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera al año, además de reemplazar la utilización de casi 3 millones de toneladas de diesel.

De acuerdo a algunos expertos en la materia, que hoy sea vista como un factor que incide negativamente en la contaminación ambiental tiene que ver principalmente con su uso incorrecto. En ese sentido Alejandro García, académico de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, explica que la leña de por sí no es dañina. Si contamina es por las malas condiciones de su uso, esto porque, al no estar declarada como un combustible de manera oficial, no existe una norma de calidad, ni tampoco un ente encargado de fiscalizar esa calidad. Situación muy diferente de lo que sucede con la bencina, que en Chile es de las mejores que existen en el mundo en términos de calidad.

Según el profesor, al no están creados los instrumentos que permitan identificar un material de buena calidad, en el caso de la leña lo que está disponible para la venta en el comercio es un material con una calidad tremendamente heterogénea. “El material certificado incluye dos componentes importantes. Uno es el origen del material. Y el otro es la calidad. Y en lo que respecta a la leña y la calidad lo más importante es el contenido de humedad que ésta tenga. Entonces, si tuviésemos un material adecuado y la tecnología adecuada para quemar esa leña no debiésemos tener mayores problemas de contaminación”. 

De acuerdo al experto, la leña, en óptimas condiciones, produce el efecto de “carbono neutro”. “Cuando quemas un combustible como el petróleo o la gasolina estás enriqueciendo el ambiente con CO2, en cambio, cuando quemas leña estás reciclando ese material porque todo lo que estás liberando, previamente, a través de la fotosíntesis, ya fue captado. No estás ejerciendo una mayor presión sobre el efecto invernadero, no estás acelerando ese proceso”, explicó García.

Regular su uso

Todo material que tenga un contenido mayor al 25% de humedad empeora su desempeño. En ese sentido, según explica Manuel Paneque, académico de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la misma casa de estudios, el aspecto clave es el porcentaje de humedad que el material posea. 

En ese sentido, el profesor de la Universidad de Chile recalca la importancia de regular su uso, pero no eliminarla. “Es necesario establecer políticas públicas que logren que lo que se comercialice esté certificado. Eso va a generar menos contaminación. Y al haber menos contaminación van a generarse menos problemas de salud. Todo es una cadena”, explica. 

Opinión que coincide con la del Dr. Alejandro García, quien hace alusión a que Chile importa más del 75% de la energía que consume. “El país no tiene las condiciones para prescindir de ella (la leña). En términos anuales, el 25% de la energía que se consume en el país proviene de ella. Entonces estar sustituyendo algo que básicamente abastece el 25% de las necesidades es prácticamente inviable. Por eso, lo que hay que hacer es mejorar es el uso de este recurso, no eliminarlo”. 

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