¿Cómo entretener a los hijos durante vacaciones de invierno?

Expertas comparten valiosos consejos sobre cómo aprovechar en familia estas vacaciones.

Por andrea urrejola

El próximo 10 de julio gran parte de los colegios comienzan su temporada de vacaciones de invierno, la que suele mantenerse durante dos semanas. Entonces ocurren dos situaciones: que los padres o al menos uno de ellos haya tenido la suerte que en su trabajo también le dieran vacaciones, o que los hijos estén, quizás, aburridos durante los días de semana casa, porque sus padres continúan trabajando y sólo los fines de semana disponen de tiempo para salir en familia.

Cualquiera sea su caso, lo cierto es que uno de los Derechos Fundamentales de los Niños, es que  “tienen derecho al descanso, al esparcimiento, al juego y a participar en actividades artísticas y culturales”. Pero antes de comenzar con los días de descanso y la entretención de las vacaciones, lo primero que recomiendan los expertos es que los niños hagan sus tareas escolares (ver recuadro), para que al final de las vacaciones no se sientan agobiados con sus obligaciones, ni fuera de training.

Y a propósito de la difícil misión de mantener cierta rutina durante este período de relajo, la psicóloga clínica Fadua Zará destaca que “como es poquito tiempo de vacaciones, la idea es que ellos se desconecten del colegio, pero que también sigan una rutina, por ejemplo, de acostarse temprano, alrededor de las 22:30 horas, y que se levanten no a las dos de la tarde, pero sí a las 10:00 de la mañana, para que de regreso al colegio no les cueste incorporarse a sus actividades diarias”.

 

¿Qué hacer en familia?

“Ojalá que los niños tengan actividades al aire libre, porque hoy los niños tienen pocas oportunidades de aquello. Los papás pueden llevarlos a los parques, a las plazas de juegos, que compartan con otros niños, por ejemplo, con sus primos. También los padres debieran promover el hacer actividades en familia, por ejemplo, acompañarlos a andar en bicicleta, al cine, cocinar juntos. Permitirles a los niños que lleguen a la cama de los papás para regalonearlos un rato, desayunar juntos y quedarse todos en cama viendo alguna película, porque así se va reforzando el afecto con ellos”, subraya Zará.

Agrega: “Estas actividades de vacaciones debieran ser programadas y, por ejemplo, en días de mala calidad del aire en Santiago (preemergencia o emergencia ambiental), llevarlos un día fuera de la capital, llevarlos a la playa. Además, en todas las ciudades del país, hay un montón de actividades gratuitas durante las vacaciones de invierno, la cartelera se llena de actividades para los niños y las municipalidades siempre realizan panoramas y talleres de acceso gratuito o de muy bajo costo”.

Los panoramas familiares promueven la comunicación, la cercanía, los afectos, la armonía, la seguridad básica de los niños, “es decir, tanto padres como hijos se benefician y hay un montón de puntos que se favorecen con estas salidas que se hacen en un clima de relajo, de distensión, de entretención”, expresa la psicóloga infantil y de adultos Patricia Ábrigo.

Acota que “es súper importante que los niños disfruten con sus papás y que los vean contentos, que los vean abrazarse, besarse, conversando, tomados de la mano… verlos en algo armonioso es muy bueno para los niños, sentir esto es parte de su seguridad básica”.

Además -señala Ábrigo-, cuando uno pasa tiempo con su hijo se da cuenta de varias cosas: si está triste, si está bien, si está contento, si está frustrado, etc. Por ejemplo, ahora que está tan en boga el tema del bullying, los padres pueden descubrir si esto los está afectando sólo si pasan tiempo con su hijo: si no está comiendo, si no quiere salir, si anda medio melancólico, si tiene algún moretón o alguna herida… esto se revela cuando los padres comparten con ellos y se dan el tiempo de mirarlo, de observarlo, de escucharlo”.

Respecto de los panoramas ideales para realizar en familia, Ábrigo sugiere “ir a lugares al aire libre, donde haya animales, harta vegetación y naturaleza; en el fondo, preferir lugares menos electrónicos, porque promueven el relajo y la tranquilidad. Por ejemplo, hacer un día de pic-nic, ir a la playa, al zoológico, a la muestra de selva (Selva Viva en el Parque Araucano), a museos, a parques… Lo otro importante es que los padres se den cuenta que no sirve de nada llevar a los niños a un parque fascinante, si ellos (los papás) están pegados al celular. La idea es participar con ellos, jugar con ellos, y conversar de las distintas temáticas que van surgiendo en estos recorridos”.

“Por último -agrega la psicóloga infantil-, hay muchos juegos didácticos familiares que se pueden hacer dentro de la casa, por ejemplo, si escasea el dinero o hay días muy fríos o de lluvia. También pueden hacer títeres con calcetines, para niños de hasta 6 años, o juegos de roles: jugar al doctor, al profesor, etc. Desde los 7 a 9 años, a los niños les gusta mucho jugar con cartas, al dominó y a la jenga (en general, los juegos de sicomotricidad fina), mientras que a los adolescentes también les gustan las cartas y los juegos de ingenio”.

Cualquiera sea la actividad que usted planifique para sus hijos en vacaciones de invierno, hágalo con la mejor disposición, entusiasmo, alegría, paciencia, y mucho, pero mucho amor.

 

Las tareas escolares no se dejan para el final

“Lo conveniente es que en las vacaciones de invierno los niños sí se distraigan, pero a veces en el colegio les dan muchas tareas, entonces se recomienda que durante el primer fin de semana hagan las tareas escolares, obviamente siempre vigilados por los papás, para que después ellos tengan verdaderas vacaciones”, dice la psicóloga Fadua Zará. A ello su colega Patricia Ábrigo añade que  “si las tareas las dejan para el final, todo lo que se ha ganado en comunicación, cercanía, buena onda y relajo durante las vacaciones, se disminuye cuando se está apurado haciéndolas en los últimos días. Por lo mismo, yo sugiero siempre que los niños hagan sus tareas de inmediato, obviamente con un espacio de descanso, y que los papás los ayuden. Después, una vez que esté todo terminado, los padres les presenten las actividades para hacer en vacaciones, de manera entretenida y con harto cariño”.

 

¿Hasta qué edad acompañar a los hijos en sus actividades?

Al referirse a las actividades que los padres organizan para sus hijos durante las vacaciones de invierno, surgió la siguiente inquietud: ¿Hasta qué edad los padres debieran acompañarlos en estos panoramas? Según opina la psicóloga infantil y de adultos, Patricia Ábrigo, “mayoritariamente son los niños de hasta los 11 o 12 años quienes más aceptan salir con los papás. Después, a los 13, 14 y más años, ya quieren juntarse con sus amigos; entonces ahí las actividades de los papás suelen ser con sus hijos y con los amigos de sus hijos (siempre hay algún amiguito que es como parte de la familia)”. Agrega que “hay mamás que todavía intentan salir y hacer actividades con sus hijos de 15 años, pero es evidente que eso no siempre pasa. Ideal que así fuera, porque es importante por un tema de comunicación”. En el fondo, lo que queremos enfatizar con esta respuesta, es que no se sienta mal si en estas vacaciones su hijo o hija adolescente prefiere salir con sus amigos en vez de con su familia.

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