Columna de Felipe Avello: Comprensión de lectura

Por felipe avello

Llevo cerca de dos años escribiendo semanalmente en el diario y pienso que tal vez ustedes como lectores no entienden todo lo que escribo, o más bien no entienden todo lo que quiero transmitir cuando escribo. No digo que no tengan capacidad; pero quizá no ponen suficiente atención, o a lo mejor  están haciendo otra cosa mientras leen; o el problema es mío y soy yo el que no puede darse a entender; ya que no sé poner las comas y los puntos en el lugar indicado, o hay un exceso de ellos, eso hace más difícil seguir el relato; puede, ser, también.
Por eso a los siguientes testimonios de mi autoría, les incluí preguntas al final, para medir vuestra compresión de lectura. El ejercicio no les quitará mucho tiempo, sólo les pido que  en el caso del TEXTO 1 observen la fotografía adjunta, y luego lean con atención. En el TEXTO 2 sólo concéntrense en el relato.
Así podré saber si lograron o no entenderme. Las respuestas aparecen abajo.

Texto 1
Esta es la obra “La Primavera” del autor chileno Virginio Arias, está ubicada en el museo al aire libre de La Serena. La imagen data de 1989 y muestra a la escultura con severos daños. Por muchos años fue víctima de actos vandálicos.
No quiero cuando viejo ser un viejo verde, pero parece que para allá voy.
La culpa creo yo la tuvo mi juventud que no me brindó las suficientes experiencias. El cuerpo se cobra ahora que puede.
En la actualidad la escultura está completamente restaurada. La restauración corrió por cuenta de la actual administración municipal.
Esta foto es de un viaje de curso a La Serena, yo estaba en segundo medio, pensé que tal vez ahí lograría algo, con alguna compañera, pero no pasó nada. El único pecho que logré tocar fue el de mármol, o no sé de qué material es, de la estatua.
Algunos miembros de la comunidad de La Serena plantearon la idea de trasladar la escultura a un recinto cerrado, pero la idea nunca prosperó. Qué bueno, porque en un recinto cerrado no podría haber disfrutado de ese seno.
Cuando yo tenía 16 años sentía que era el único del curso, y del colegio, que aún no había tenido experiencias íntimas.
El escultor Virginio Arias autor de la obra, también fue el creador de la escultura dedicada al “Roto Chileno”, ubicada en la Plaza Yungay, en Santiago.
Pero con el paso de los años me empezó a ir a cada vez mejor con el sexo opuesto. Ahora que tengo 41 me va excelente, por eso digo que voy a terminar como un viejo verde, y aunque no quiero terminar así, siento que debo aprovechar.
Pese al éxito del que gozó durante toda su vida, ya anciano, Virginio Arias, el escultor, cayó en la pobreza más extrema, muriendo en el completo anonimato.
Fin.
Preguntas:
1. Cuál es el sentimiento que impera en la narración:
a. nostalgia
b. rabia
c. lujuria
d. ninguno porque no se entiende el relato (se nota que está escrito a la rápida).
2. Tras leer el texto, podemos decir que Virginio Arias era:
a. escultor
b. viejo verde
c. impotente
d. no sé, porque no se entiende nada.

Texto 2
¿Y qué vas a hacer cuando termines de estudiar? ¿Inventar una revista? ¿Trabajar de relacionador público? Eso me preguntó el jefe del canal de televisión de Concepción donde  yo trabajaba por 40 mil pesos mensuales.
No supe qué responderle, se supone que me quería dedicar a la tele, pero al parecer el viejo no me veía ningún atributo o capacidad para hacerlo.
Podría haberme dicho que no lo gustaba mi trabajo directamente, en vez de tratar de hacerme sentir mal con esas preguntas.
El caballero ese se llamaba Carlos Cisternas, venía de Santiago y se había hecho cargo del canal; una de sus medidas fue sacarme del programa juvenil donde yo hacía notas humorísticas y ponerme en el noticiario, reporteando accidentes automovilísticos.
Me sentía tan mal que ya no quería ir a trabajar, no me gustaba el género policial, más encima en la universidad me estaba yendo cada vez peor, estaba en el último año, andaba todo el día con sueño, los accidentes vehiculares son la mayoría en la noche, y por eso llegaba recién a las 4 de la mañana a mi casa, y no me podía quedar dormido, o si dormía era con pesadillas.
No sabía qué hacer. Mi polola de ese tiempo quería terminar conmigo porque no me veía casi nunca. Todo estaba mal, todo por culpa de Carlos Cisternas. Lo odiaba tanto.
Qué bueno que un par de meses después se murió. Chocó a la salida de Concepción, ebrio, por la Panamericana.
Adivinen quién tuvo que ir a reportear el accidente.
Preguntas:
3. El sentimiento que impera en el relato es de:
a. nostalgia
b. venganza
c. crueldad
d. no sé, porque el relato no me interesó
4. El final es:
a. sorpresivo
b. cruel
c. fome
d. no me genera nada (se nota que también está escrito a la rápida)
Respuestas:
1: c; 2: c; 3: b; 4: b

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