Columna de Karla Rubilar: Despenalización del autocultivo, basta de prohibicionismo

Por Karla Rubilar

La Cámara de Diputados aprobó, hace un par de semanas, la idea de legislar sobre el proyecto que despenaliza el autocultivo de marihuana y permite su consumo privado con fines medicinales y recreativos. Para esto, la iniciativa modifica el Código Sanitario y la Ley 20.000, que sustituye la Ley 19.366, que sanciona el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas.
Como autora del proyecto, estoy convencida de que es un enorme avance para nuestra sociedad, es enfrentar la realidad misma y respetar los derechos individuales.
Al parecer, para los detractores de este proyecto, las graves consecuencias del prohibicionismo no han sido consideradas en sus  análisis. Situaciones tales como: la criminalización y vulneración de derechos de consumidores de cannabis; la estigmatización de los mismos;  el narcotráfico y la adulteración de sustancias para aumentar las posibilidades de la dependencia física, con sus consecuencias a la salud pública, entre otros graves problemas presentes antes de la legalización, parecen dejarse debajo de la alfombra a la hora de enfrentarse a describir la evaluación de realidad, de parte de muchos parlamentarios y, en particular, por el director del Senda.
Con este proyecto, no estamos dando manga ancha a los narcotraficantes, estamos precisamente, cortándoles las garras. Y, aclaro, además, que la marihuana tampoco “aumenta la locura”, como infelizmente señaló nuestro director del Senda, creo que nos acerca más a la cordura. Porque, para quienes representamos a comunas populares, donde la droga es un flagelo aberrante en nuestras poblaciones,  estamos conscientes de que para un consumidor, resulta mucho mejor comprar semillas y cultivar su propia planta de cannabis, en vez de comprarle al narcotraficante. Lo que buscamos, es que nuestros jóvenes no tengan que ir a comprar marihuana mezclada con paste base y luego hacerse adicto a lo segundo, Este, es uno de los problemas que estamos combatiendo con el autocultivo de marihuana. Este es un paseo por la realidad de nuestras poblaciones, y para nuestra élite política, desconocedora de esta verdad, los invito a abrir los ojos.
Veo con bastante preocupación que el debate que se ha dado, post aprobación en la Cámara, vaya en la línea de desinformar a la población, pretendiendo bajo esos argumentos frenar los avances que como sociedad chilena venimos liderando en este lado del territorio americano. La despenalización del autocultivo de marihuana, se trata de dignidad y derechos, se trata de mirar amplia y profundamente los fenómenos, de evolucionar.
Por supuesto que se nos vienen desafíos, por ejemplo, ¿cómo enfrentamos la adicción a sustancias? Las cifras más alarmantes hablan del 10% del universo de usuarios, pero eso quiere decir que hay un 90% de usuarios responsables también. ¿Cómo enfrentamos los problemas de seguridad?, pues bien, le estaremos quitando mercado al narcotráfico. Éstas y otras preguntas tendrán que tener respuesta, esa es nuestra labor, pero no podemos usar la prohibición para solucionarlo, basta ya de desinformar, de confundir. El miedo al cambio ha de superarse y la altura de la conversación debe darse incorporando en la mirada los derechos de las personas. El prohibicionismo daña la convivencia, denigra el respeto a la vida en sociedad. Y, por sobre todo, desconfía de las personas.

Las opiniones aquí expresadas no son responsabilidad de Publimetro

 

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