Un centro que disimula el verano para esquiar sin nieve y a 40 grados

Por EFE

Un simulador de esquí diseñado por el Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud, de Granada, único en España, permite aprender a esquiar en pleno verano y sin necesidad de pisar la nieve y perfeccionar tanto el rendimiento como la técnica de esquiadores profesionales y aprendices.

Esquiar pase lo que pase. Aunque el termómetro no baje de los cuarenta grados a la sombra y no haya nieve, aunque sea a medio centenar de kilómetros de las cumbres de Sierra Nevada.

El Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud (iMUDS) de Granada elimina las distancias y combate la falta de nieve con su nuevo simulador, una instalación única en el país y una de las pocas de Europa con la que pretenden revolucionar el sistema de enseñanza y entrenamiento de los deportes de invierno.

Calzarse los esquís y subirse a este tapiz rodante, que ofrece una superficie esquiable de casi cincuenta metros cuadrados, permite poner a prueba la destreza en este deporte y alcanzar hasta los 21 kilómetros por hora con un ángulo de pendiente que puede modificarse desde los 10 a los 19 grados. Eso sí, sin brisa polar en la cara.

Así, sin moverse de esta lona que simula cualquier cumbre soñada por los aficionados a este deporte de nieve, se puede aprender a afrontar las condiciones de una estación de esquí real con una dificultad que va desde la de las pistas verdes para principiantes a las negras que afrontan deportistas profesionales.

El responsable del simulador y profesor del departamento de Educación Física de la Universidad de Granada, Pablo Jesús Gómez López, ha explicado que con esta instalación se puede aprender a esquiar en treinta minutos, aunque su finalidad no reside en acoger las primeras caídas de los novatos.

Detrás del cristal en el que se reflejan los esquiadores que prueban el simulador hay instalado un laboratorio que recoge imágenes en dos y tres dimensiones de los deportistas, a lo que se suman cámaras y sensores colocados por la instalación o sobre el traje del deportista y que permiten analizar la eficacia de sus movimientos o el rendimiento en cada cambio de postura.

Gómez López ha explicado además que se ahorra en tiempo, ya que media hora en el simulador ofrece un mayor rendimiento que el que se obtiene subiendo y bajando remontes para ponerse a prueba, aunque la magia de sentir la nieve polvo aún sea una asignatura pendiente para esta instalación.

La Universidad de Granada aprovechará el simulador para realizar estudios sobre técnica en el esquí, pero también de fisiología, rehabilitación, podología y un largo listado de ensayos con los que posicionarse como referente europeo en el estudio de deportes de invierno.

La directora deportiva del Centro de Tecnificación Especializado en Deportes de Invierno de la Federación Andaluza de Deportes de Invierno, la esquiadora granadina Carolina Ruiz, ha recalcado que con esta nueva herramienta se agiliza la enseñanza y, como complemento, se permite esquiar en verano sin necesidad de trasladarse a los glaciares europeos.

“Estas instalaciones te dan ese pequeño plus que no se ve en el día a día pero que nos va a ayudar muchísimo a que los niños aprendan a esquiar con una técnica muy buena e incluso en menos tiempo que en una estación de esquí”, ha apuntado Ruiz.

No hay frío y no hay nieve, pero hay pista para simular la maestría de referentes como Fernández Ochoa o María José Rienda y desterrar, aunque sea por unos minutos, el “mono” de nieve en verano.

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