Demanda en La Haya: ¿por qué Chile se ve como el país “invasor”?

Analistas internacionales analizan por qué Bolivia ha conseguido ganar adeptos a nivel mundial sobre su demanda de acceso soberano al mar

Por Jaime Liencura M.


Vox Pop


“Quedo remarcado en determinadas cosas muy puntuales, si tiene obligación o no de negociar con Bolivia, no se impone, debe resultar del curso de las negociaciones. Tampoco se va a examinar el tratado de paz de 1904, porque ese tratado no fue negociado por Bolivia. Ese tratado es intangible”. Samuel Fernández, ex diplomático chileno.


“La Corte, en su fallo, ha declarado la obligación de negociar con Bolivia de buena fe, sin exigir a ambas partes que concluyan en un objetivo predeterminado como lo demandaba Bolivia. Con ello se ha obtenido la plena vigencia del tratado de 1904 y, por consiguiente, la integridad territorial de Chile”, dice Hugo Llanos, asesor del equipo de Chile en la demanda marítima.

Una de las cosas que sorprendió y dejó disconforme al equipo que defiende la postura nacional en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) La Haya es la interpretación que hizo el tribunal sobre las relaciones históricas que existieron entre Bolivia y Chile. En términos simples, los especialistas dicen que la Corte desconoció parte de la historia y eso influye en que en el resto del mundo, nuestro país se vea como el “victimario” y las tierras que representa Evo Morales como “la víctima”. 

¿Por qué sucede esto? Según Hugo Llano, chileno ex juez de la Corte de Arbitraje en La Haya y asesor del equipo chileno en la demanda marítima esto pasa a causa de “la campaña publicitaria de Bolivia (que) ha conseguido presentarse como víctima de la guerra del Pacífico”.

“Tanto es así que la Corte, ignorando los antecedentes históricos, ha aceptado que Chile fue el invasor, por lo que se requiere informarle debidamente las causas que provocaron tal conflagración”, agrega. 

Y una visión similar es la que tiene el ex diplomático y profesor de derecho internacional, Samuel Fernández. “La Corte recogió argumentos históricos de parte de Bolivia porque Chile no contestó con su contramemoria. Lo curioso es que la Corte hizo un recuento histórico, pero fue el errado”, dice.  

En ese sentido aclara que es verdad que Chile se ve como el país opresor. “Es cierto, que Bolivia ha obtenido de manera bastante clara un mayor apoyo que la posición chilena, no se puede descuidar y eso hay que atacarlo”. 

Por otra parte, cabe mencionar que hay varias personalidades internacionales que han dado su apoyo a la causa boliviana, como el Papa Francisco, la Premio Nobel de La Paz de 1992, la boliviana Rigoberta Menchú, el fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez, entre otros. 

¿Qué hacer?

Ante esta situación, Hugo Llanos aclara que Chile debe considerar la posibilidad de plantear ante la comunidad internacional y ante la Corte varios puntos relacionados con, lo que él considera, “la verdad histórica de la guerra del Pacífico”. 

Entre estos puntos se encuentra “que Bolivia tiene acceso al mar en virtud de múltiples ventajas entregadas por Chile, enfatizar que Perú tiene un rol fundamental en virtud del Tratado de 1929, y que hizo que, tanto en 1950 como en 1975 fracasar las negociaciones entre Chile y Bolivia, enfatizar el carácter no democrático del gobierno de Bolivia y su probable reelección indefinida hasta 2025 y contrastar a Bolivia con la democracia chilena y enfatizar nuestro respeto a los Derechos Humanos”. 

“Decir la corte se ha politizado, puede ser subjetivo”, dice Samuel Fernández. Justifica su punto diciendo que “no hay que olvidar que la sentencia de la Corte está basada en la propia medida de la jurisprudencia de la Corte”.

En ese sentido, la estrategia iría por otra parte. Para él, hay que orientar los esfuerzos “con lo que dice relación precisa con lo que está en juego en el fallo, que es la obligación o no que tiene el país de negociar una salida al mar, sin considerar un resultado predeterminado como pedía Bolivia. Yo lo orientaría a eso”, explica. 

Sobre el fallo de la Corte: este es el análisis de los especialistas

“La Corte, en su fallo, ha declarado la obligación de negociar con Bolivia de buena fe, sin exigir a ambas partes que concluyan en un objetivo predeterminado como lo demandaba Bolivia. Con ello se ha obtenido la plena vigencia del tratado de 1904 y, por consiguiente, la integridad territorial de Chile”, dice Hugo Llanos, asesor del equipo de Chile en la demanda marítima.

“Quedo remarcado en determinadas cosas muy puntuales, si tiene obligación o no de negociar con Bolivia, no se impone, debe resultar del curso de las negociaciones. Tampoco se va a examinar el tratado de paz de 1904, porque ese tratado no fue negociado por Bolivia. Ese tratado es intangible”, dice Samuel Fernández, ex diplomático chileno. 

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