Chileno escribe hilarante texto sobre cómo actuó ante un terremoto

Se trata del comediante Cano Saavedra quien escribió una anécdota sobre cómo experimentó el terremoto de 2010

Por Publimetro

El Slater


Mi primera polola vivía en Santiago cuando yo aún estudiaba en Concepción, así que iba a verla cada vez que podía, a veces de sorpresa y por horas, solamente. El día de febrero de esta historia fue así, pero ella me pidió que me quedara esa noche y vimos el Festival de Viña juntos. A las dos de la mañana, me fui a la pieza de su hermana, que ya no vivía ahí, para dormir, pero me quedé despierto harto rato mientras todos descansaban.
 
Por lo general, mi política de sentarme en un trono de porcelana era hacerlo en mi casa, siempre, pero esa noche me sentía en la onda aventura y, para sumarle vértigo, implementé algo que una vez leí en internet. Slater, el de Salvado por la Campana, hacía algo que revolucionó la dirección de las sillas en los 90: se sentaba con el pecho apuntando al respaldo y, la práctica que leí, era esto mismo pero con la taza del baño.
 
Ahora, el Slater tiene algunos requerimientos técnicos, como que no se puede hacer sin sacarse los pantalones. Puta, yo igual soy un hueón respetuoso, así que resolví sacarme una pierna nomás, junto con la zapatilla. Me senté mirando el set de peinetas que estaba sobre el estanque y me dispuse a hacer lo mío. Pero no alcancé, algo me interrumpió. Un terremoto.
 
Esperé sentado que fuera un temblor largo, pero me di cuenta de que era brígido cuando se cortó la luz y escuché al jefe de hogar decir que se pusieran bajo el marco de la puerta. Todo sucedió muy rápido. En segundos, estaba con la familia, de pie, con el pantalón puesto en una pierna y cubriendo la otra sólo por delante, finta en la que agradecía el apagón.
Salieron los celulares, alumbraron, me puse contra la pared para pasar piola. Afortunadamente, lo primero que hicieron fue tratar de llamar. Nunca supe si se notó todo esto.
 
Ya bien vestido, nos reunimos en el living con una radio que decía que el epicentro había sido en Concepción. Todos me miraron, porque mi familia estaba allá, en casa, y pensé: “Si van a recordar algo de mi, esta noche, que no sea el Slater, que sea esto”. Me llevé las manos a la cara y lloré falsamente.
 
Cano Saavedra
 
* Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

Se llama Cano Saavedra y es humorista relevante. Por lo mismo, intenta reírse de todas las cosas, incluso las graves como los terremotos, porque recordar las cosas negativas son un “ejercicio para la memoria”, según cree. “Acordarse de cualquier cosa es un ejercicio para la memoria”, filosofa. 

De hecho, tiene un blog donde puso en práctica lo que piensa, que es un texto que podría ser el más hilarante sobre el terremoto de 2010 (ver final de la nota). 

“Hay una máxima que dice que tragedia más tiempo es igual comedia y ese fue un momento trágico para mí”, dice a Publimetro. 

“Las vergüenzas no se olvidan nunca, aunque uno quiera, y es mejor reírse que amargarse por eso. además, si uno cuenta esas esos momentos, se exorcizan las inseguridades. después nadie espera que uno ande yendo al baño normal, por ejemplo, y en el próximo terremoto te pueden aguantar tu poto pelo’”, agrega el comediante. 

Cabe recordar de Cano Saavedra formó parte del programa Club de la Comedia durante la temporada 2014, donde se hizo conocido por el chiste del “camaleón” y que se burlaba de él por su mal camuflaje. 

Si no lo recuerda, el chiste decía “vi un camaleón… era un mal camaleón”.

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