Chile es el segundo país más saludable de América Latina

Nuestro país se ubicó además en el lugar 27 en la calificación general, entre 145 naciones.

Por Nathaly Lepe

La definición de saludable según los diccionarios, se aplica a las personas que tienen buena salud y de acuerdo con el ranking elaborado por la consultora Bloomberg, con los datos de Naciones Unidas, del Banco Mundial y de la Organización Mundial de la Salud, Chile se acerca a esa definición. 

Así lo demuestra el listado de de países más saludables del mundo, en el que Chile se ubicó en el lugar 27 en la calificación general -entre 145 naciones- y en el segundo lugar a nivel Latinoamericano, sólo superado por Costa Rica. 

La puntuación de la salud de la población se basa en factores como la esperanza de vida y las causas de la muerte. Mientras que los factores de riesgo se evalúan en relación a las circunstancias que podrían dañar la salud tales, como la proporción de los jóvenes adictos al tabaquismo, el número de personas con elevado colesterol y el nivel de inmunidad.

Esto quiere decir que en Chile, que promedio un 79.34% en el puntaje total de Salud, posee una esperanza de vida al nacer alta y una mortalidad infantil baja. Además, nuestro país sale bien evaluado en los factores de tasas de mortalidad bajas en la población menor a 14 y mayor de 65 años. 

A esto se suma además que la supervivencia de las personas sobre 65 años, es más alta que en el promedio de los países. 

El resultado del ranking, para el ex ministro de Salud y actual director del Instituto de Políticas Públicas en Salud (Ipsuss) de la Universidad San Sebastián, Jaime Mañalich, no es tan sorprendente e incluso confirma “lo bien que lo hemos hecho hasta ahora en salud pública”. 

Sin embargo, el profesional advierte que hay que poner ojo en la penalización que recibe el país -donde se incluyen los riesgos por obesidad, prevalencia de población fumadora y enfermedades crónicas- donde Chile sufre un fuerte descuento. 

“En el factor de riesgo en la penalización por riesgo estamos bastante altos. Partimos como caballo de carrera con este casi 80 de porcentaje que es muy alto, pero nos castigamos por nuestros malos hábitos y caemos a 72,46%”, plantea. 

“Estos factores de riesgo son a futuro, es decir la gente que fuma hoy día, o que es obesa hoy, ¿qué va a pasar con ellos en el futuro?”.

Por lo mismo, el facultativo postula que hay que poner atención a los problemas que hoy no son un lío, pero que si lo serán en el corto plazo y que se asocian a las enfermedades crónicas que acortan la probabilidad de vida de los habitantes del país. 

Mañalich apunta que la tarea, con estos datos en la mano, es avanzar en prevención enfocada desde la atención primaria de salud. “Porque los riesgos que no se controlan en salud primaria lógicamente van a significar problemas para el futuro”. 

Pensar a futuro 

Para la experta en Calidad de Vida y Directora de Magíster de la Facultad de Ciencias Humanas y Educación de la Universidad del Pacífico, Karina Gatica, la encuesta refleja que claramente hay que trabajar en un modelo preventivo, para evitar que los actuales factores de riesgo se transformen en una caída en los futuras mediciones. 

Y para eso, advierte “habría que enfatizar respecto a temas preventivo respecto a aquellas enfermedades que más se presentan en la población y comenzar con educación y prevención desde la población infantil”. 

“Tenemos de prevenir y educar respecto de ciertas enfermedades o patologías que hoy día más podrían abundar sobretodo vinculadas al ritmo de la vida y vinculados al ritmo de la vida y a los procesos que estamos viviendo como país que claramente nos enfrentan a situaciones más estresantes”, dice Gatica. 

La profesional advierte que no sólo hay tener cuidado con estos temas para evitar bajar en el ranking, sino para evitar que la estadística de la OMS, que al 2020, el estrés se transforme en una de las principales causas de muerte a nivel global. 

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