¿Vuelven los Metrobus? Debaten posibilidad de que Metro opere buses de Transantiago

Con la aprobación de la Ley de Fortalecimiento del Transporte Público se amplía el giro de lMetro de Santiago para que pueda operar buses, lo que lo faculta para convertirse en un eventual operador del Transantiago.

Por Daniel Inostroza

Cuando se ingresó este proyecto de ley a discusión parlamentaria, el ministro de Transportes Andrés Gómez Lobo señaló a Publimetro que lo que se busca con la ampliación de giro de Metro es “el simple hecho de tener un operador de última instancia, en caso de tener cualquier problema, como por ejemplo, la quiebra de algún operador”.

En la oportunidad Gómez Lobo agregó que ve a Metro “como un operador de última instancia, que podría operar algunos servicios que se conecten con la red de Metro y posiblemente operando en un futuro luego de la próxima licitación de 2017”.

Para el ex miembro del directorio de Metro en la administración de Sebastián Piñera, el economista Bernardo Fontaine, esta no es una buena medida porque “desenfoca a Metro de su tarea fundamental que es el transporte bajo superficie, donde Metro tiene enormes tareas por enfrentar”.

Fontaine agrega que Metro “no tiene ningún conocimiento específico ni ninguna ventaja comparativa para operar buses y enfrenta una enorme tarea que es mantener la calidad del servicio como eje estructural del transporte capitalino”. Finalmente, destaca que Metro además tiene el desafío de “echar a andar las líneas 3 y 6, cuando nunca en su vida Metro había construido dos líneas de manera prácticamente simultánea y además tiene como desafío permanente seguir expandiendo la cobertura, que es necesario para mejorar el servicio”.

Desde el Consejo de Políticas de Infraestructura, el especialista en temas de transportes Álvaro González, valora la iniciativa y pone en el escenario los recordados recorridos de Metrobus, previos al Transantiago, que alimentaban algunas líneas con una cobertura mucho menor, respecto de las micros amarillas, y que estaban dentro de la estructura de Metro, pero con un contrato que tenían con una empresa externa. “Eso funcionaba bien y mi opinión es que Metro debería operar buses que funcionarían como alimentadores de la red, porque cuando tú tengas las líneas 3 y 6 funcionando, los viajes en la RM del transporte público van a ser en un 75% con conexión a Metro. Así, Metro se transformaría en el operador más importante del transporte capitalino”.

En este sentido, el experto en transportes y consejero del Consejo de Políticas de Infraestructura, Louis De Grange, señala que “esto es un error porque Metro no tiene ventaja alguna frente a los otros operadores para operar buses”. Para De Grange, si lo que se busca es una intervención del Estado, “sería mucho mas eficiente que exista una empresa estatal operadora de buses, porque además la figura es ridícula porque Metro estaría ahí por si acaso, pero nadie tiene una flota de buses por si acaso”.

De Grange argumenta que desde su perspectiva “un buen proceso de licitación te ahorra todo esto. Mi impresión es que esta propuesta para que Metro opere buses es una señal de que no son capaces de hacer buenas bases de licitación”, las que a su juicio deberían exigir “un mayor número de operadores, empresas más pequeñas, con terminales estatales y buses más pequeños, atributos que debieran ser básicos para las nuevas bases de licitación, si lo que se quiere es más eficiencia en el servicio”.

Para el director del Laboratorio de Territorio y Ciudad de la UDP, Genaro Cuadros esta es una buena idea en el sentido de que “Metro se incorpore de manera más activa en el Transantiago, porque Metro es una empresa que debería funcionar de manera integrada con el sistema de transporte de superficie”. Sin embargo, Cuadros asegura que “las historias de desencuentro entre el sistema de superficie y Metro tienen larga data y por consiguiente, me parece una buena noticia que Metro se integre con propiedad a la problemática que hoy enfrenta el sistema de transportes en su conjunto”.

Cuadros agrega que esto también serviría para que Metro “pueda comprender mejor los problemas que hoy aquejan a los operadores en superficie”. Respecto a la críticas de que Metro no tiene ventaja comparativa frente a otros operadores o que con esto se le saca de sus funciones, Cuadros señala que “eso depende de como Metro enfrente su rol en Transantiago, pero acá lo determinante es que se supone que Metro siempre ha estado integrado a Transantiago, porque Transantiago no es sólo el transporte de superficie, es la integración entre los buses y Metro, y debería jugar un rol estructurante en el sistema”. Pero, el experto de la UDP concluye que “lo que no ha ocurrido a la fecha es que el sistema funcione totalmente integrado como debería y en ese sentido Metro debe tomar el rol determinante que le corresponde, articulándose con los buses y quizá esta sea la oportunidad de hacerlo, pero eso depende de como Metro aborde este nuevo rol”.

Finalmente, el ex titular de la cartera de Transportes en el gobierno anterior, Pedro Pablo Errázuriz, califica esta medida como una “pésima idea”. Esto porque “Metro tiene un desafío gigantesco en operar la red actual” y porque en el último tiempo “ha enfrentado dificultades y que tiene que estar siempre a la vanguardia porque constituye la columna vertebral del sistema de transportes de Santiago, y me gustaría más que concentrara sus energías en crecer en cobertura, porque le podría más complicar la vida a Metro que facilitársela a la ciudad”.

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