"Cisarro", el niño símbolo de las fallas del sistema de justicia juvenil

Expertos en justicia criminal y delincuencia critican la falta de una oferta programática de calidad para la reinserción de jóvenes delincuentes.

Por Fabiola Romo

Recién el viernes 13 de noviembre el joven de iniciales C.C.M., conocido como “Cisarro” fue puesto en libertad por un juez del Segundo Juzgado de Garantía de Santiago, luego de haber sido sometido a un juicio de procedimiento abreviado que puso término a la medida cautelar que regía sobre él. De eso no ha pasado ni una semana y el adolescente de 17 años, que ha reincidido decenas de veces en el mundo delictual, volvió a ser capturado para anotar otro punto negro en su hoja de vida.

Si bien, el “Cisarro” nunca ha estado en prisión, lo más seguro es que termine tras las rejas. “El tema de la reinserción de jóvenes y adultos no está funcionando bien. Hay fallas en los programas, en los barrios. Es un problema complejo que tiene raíces y causas difíciles. Una iniciativa por sí sola no lo va a resolver. El Cisarro, probablemente, va a ir a dar a una cárcel de adultos y las intervenciones que se hagan con él no van a ser exitosas. Va a entrar a una universidad del crimen”, sostiene Guillermo Sanhueza, académico e investigador de Trabajo Social de la Universidad San Sebastián (USS).

Y es que el Estado no tiene las herramientas para lidiar con niños problemáticos. De hecho, el sistema de justicia juvenil sólo interviene cuando se enfrenta a un delincuente de 14 años. Antes de ese período etáreo, los niños son parte de un sistema proteccional, que fue donde se insertó al “Cisarro”, cuando se conoció su temprano prontuario. “En esta etapa la calidad de la respuesta no es muy buena, según el abogado y académico de la Universidad Diego Portales, Mauricio Duce.

Luego, cuando estos jóvenes llegan al sistema juvenil la intervención tampoco funciona. “Cuando llegan al sistema de justicia juvenil falta una oferta programática de calidad, que tenga capacidad para responder a problemas complejos. El sistema tiene un tipo de respuesta  más bien formal, por lo tanto, al poco tiempo hay niveles de reincidencia importante. Muchas veces las sanciones son relativamente blandas y salen luego”, explica Duce.

Cómo cambiar la trayectoria delictiva

Según, el académico de la USS, Guillermo Sanhueza, los reclusos de alta peligrosidad, el problema en la consolidación de la “carrera” criminal es que el Estado busca salidas cortas y rápidas a problemas que son de larga data y tienen raíces profundas. Por eso, más allá de los recursos destinados a la rehabilitación y de la cobertura, el investigador hace hincapié en la necesidad de mejorar la formación del personal penitenciario, pero también en asumir que la disminución del crimen es un problema de todos.

En ese contexto, el trabajo del psiquiatra se pierde con un individuo que va a volver a insertarse en un barrio donde hay tráfico de drogas y violencia, donde hay familias quebradas y poco control parental. “Pero seria injusto culpar solamente a la familia. La historia es muy compleja y son muchas cosas que están fallando. Además, tienes una sociedad que pide mano dura. Cuando uno a nivel país solo imagina más cárceles y castigos, calma la situación hoy, pero hipoteca el futuro porque la gente que mandas a la cárcel, al no tener programas de reinserción, sale peor”, afirma Sanhueza.

Asimismo, para Jorge Chocair, experto en seguridad de Asis Internacional, los centros del Servicio Nacional de Menores en lugar de promover la reinserción, favorecen el contagio criminógeno, ya que los programas de apoyo son particularmente precarios y los jóvenes una vez que dejan los regímenes cerrados, vuelven prontamente a delinquir. “El Estado invierte una cantidad importante de recursos en perseguir penalmente los delitos, pero muy poco en resocializar a los delincuentes, incluyendo, por cierto, a los jóvenes”, dice.

Al mismo tiempo, Chocair, reflexiona sobre la relación entre delito y drogadicción adolescente, que en su opinión sigue siendo determinante en el camino que toman los jóvenes. “Lo otro tiene que ver con el modelo de sociedad que estamos construyendo, donde el éxito se asocia a la adquisición de ciertos bienes de consumo”, señala.
 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo