Columna de Beatriz Sánchez: ¿Y la agenda larga?

Por beatriz sánchez

Hace dos semanas me tocó entrevistar a un médico chileno, radicado en Brasil, especialista en reproducción. Se declaraba anti-aborto convencido, pero al mismo tiempo convencido también de la necesidad de legislar sobre el aborto. Lo expresaba de esta manera: “Ninguna mujer quiere hacerse un aborto, pero si llega el momento, debe hacerlo en condiciones sanitarias responsables y adecuadas”.

No podía entender que pese a que en Chile existen abortos desde siempre, hoy las cifras van desde 30 a 70 o incluso 150 mil al año -son negras porque es delito- se prefiera no legislar. Y muy convencido decía, “hay que saber, para poder prevenir”.

Pero no, se prefiere esconder el tema debajo de la alfombra. Pareciera que si no lo reconozco, no existe.

Hoy nos asombramos con las cifras arrojadas por la encuesta Paz Ciudadana Adimark, que midió el número de víctimas por robos (un delito que despierta mucho impacto y temor).

Curiosamente la cifra de robos baja cinco puntos, pero el temor a ser víctima de robo es el más alto medido en una encuesta de este tipo. Lamentablemente, al igual que en aborto, preferimos ponernos una venda en los ojos y no mirar el tema real.

Preferimos ser “efectistas” que “efectivos”. Preferimos la agenda corta -ideal para contestar al temor- que la agenda larga.

Porque para la agenda larga hay que enfrentarse con cifras y situaciones que preferimos esconder debajo de la alfombra. Parece que si no lo reconozco, entonces no existe.

Chile tiene la segunda población penal más alta en América y al revés de los países desarrollados el 80% de los condenados cumple presidio y sólo un 20% cumple pena en libertad.

Está probado que las penas en libertad son de las mejores formas para evitar abultar el número de delincuentes. En Chile no sería eficaz porque no tenemos un sistema de seguimiento a las penas en libertad. Es un camino más largo, pero efectivo.

Si conversáramos con cada uno de los presos chilenos, nos daríamos cuenta que sus historias de vida son muy parecidas.  La violencia intrafamiliar, la vulnerabilidad  y la de algún pariente preso son factores muy determinantes. La idea es intervenir ahí, cuando se detecta la primera vez, poner la atención en prevenir. Sí, es un camino más largo.

De acuerdo a los cálculos que ha hecho un organismo como Paz Ciudadana, son cinco mil niños que hoy están en riesgo de convertirse en delincuentes. Si se actuará a tiempo, interviniendo y apoyando a la familia, evitando la deserción escolar, entregando herramientas, la historia sería distinta. Y sí, nuevamente, es el camino más largo.

Respecto a las policías. Se debe cambiar la lógica hacia una policía más ciudadana.  Que el ascenso de un comisario no sea por años de servicio, sino por efectividad en su pega. Descentralizar Carabineros y que tengan mayor libertad para tomar decisiones operativas y no dependan del general de zona para decidir de qué manera enfrentar lo que sucede en su comuna.

Profesionalizar y capacitar al personal para formar equipos multidisciplinarios y aplicar análisis criminológico. Pero esto significa un gran cambio cultural. Es transitar nuevamente por el camino largo.

La delincuencia siempre ha ocupado los primeros lugares en la preocupación de los chilenos. Pero la tentación permanente ha sido responder con una “agenda corta”.  Esta misma semana ese proyecto dio un paso definitivo en el Parlamento. Yo me pregunto: ¿cuándo vamos a seguir el camino largo? ¿cuánto habrá que esperar para la agenda larga antidelincuencia?

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

 

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