Columna de Hugo Tagle: La Teletón somos todos

Por P. Hugo Tagle

Uno de los anuncios para apoyar a la Teletón muestra un diálogo en que don Francisco alienta a dos personas a que ayuden sin trámites ni rodeos. En simple, que ayuden ¡ya! sin tanto discurso ni explicaciones.

Estamos acostumbrados a que, tras cada gesto solidario, escuchamos floridos discursos o estamos tentados de darlos. “Tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha” (Mt 6,3) enseña Jesús. La solidaridad debe ser “quitada de bulla”, en el silencio, sin aspavientos.

Pero entonces, ¿cómo esto de la Teletón, que muestra a todos lo que cada cual da o no da? No es contradictorio. También es bueno mostrar las buenas obras que se realizan, para que otros aprendan de ellas y se sientan motivados a hacerlas. La generosidad y solidaridad es contagiosa. Si vemos que otros ayudan, lo hacemos nosotros también.

La Teletón presta, en ese sentido, un gran servicio. Nos muestra que cada buena obra es igualmente valiosa, desde la gran donación de una empresa hasta la pequeña suma de dinero que da un niño. Todos tienen el mismo valor. Incluso habría que decir que quien menos tiene y da con sacrificio, está dando más que aquel que quizá da una gran cantidad, pero no le significa un gran esfuerzo.

Recordemos aquí el pasaje en que Jesús llama la atención sobre la donación de la viuda que da una pequeña limosna, pero que es mucho más significativo que las otras donaciones, dado que da “todo lo que tiene para vivir”.

¡No subestimemos las pequeñas obras solidarias! Todo suma. Leo por ahí que el 70% de los ingresos de la Teletón son por pequeñas donaciones como la suya.

Y así es en muchas otras obras de caridad. El bien que cada cual hace, por pequeño que sea, es enorme para la subsistencia de otros y una gran contribución al bien general.

Nadie es tan rico que no necesite una sonrisa, ni nadie tan pobre que no pueda dar una. Leo una buena cita del Dalai Lama: “Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás”. Sea generoso, y la vida será generosa con usted. Se es más feliz en dar que en recibir.

El mundo cristiano comienza el domingo el Adviento, la preparación al nacimiento de Jesús en Belén, la Navidad. Le aconsejo prepararse en familia para vivir una buena Navidad, donde Jesús tenga un lugar donde vivir. La vivirá mejor y regalará felicidad a los que viven con usted.

¡Y felicitaciones a la Teletón!

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo