Columna de Felipe Espinosa: Brasas y baile

Por felipe espinosa

La alegría del fin de año, el caluroso intertanto de espera para las fiestas, familias ansiosas de abrazar y pasarlo bien, en fin. Esta es la gran temporada, celebrar es la consigna, sea con los compañeros de oficina, amigos o familia, enfático el querer comer, beber y por supuesto bailotear, la trilogía infaltable del fin de año que recién comienza.

Hace ya bastantes años sabemos que las parrilladas son gusto del chileno, sobre todo si son bailables… o tienen algún show para amenizar, convocados por el único y más sincero deseo de pasarlo bien.

Hace pocos días y casi sin quererlo visité uno de los máximos templos de la parrillada masiva, esa que puede sostener hasta ochocientos comensales sentados y bien atendidos. Los Buenos Muchachos es un reducto que sorprende por su capacidad, sobre todo a quienes trabajamos en el rubro y sabemos atender esa cantidad de gente es una odisea incierta que requiere un esfuerzo mayor.

Es increíble ver cómo las mesas laaargaaas, como de Té Club, crean la estructura de un salón inmenso que además de dejar comer, deja bailar.

Hace un par de años fui a cenar ahí con mi grupo de amigos y lo pasamos bien, nos entretuvimos, nos saciamos y divertimos por un precio módico. Es que hay que saber montar ese show, hay que saber abastecerse, hay que saber producir y servir, son varias variables de la operación de las cuales todas suman.

En fin, el almuerzo fue ameno, mi socio comió -como casi siempre que vamos a comer carne- un lomo vetado que llegó a su punto.

Por mi parte fui más aventurero y decidí probar las mollejas, debo decir que estaban muy bien cocidas, blandas a más no poder, doradas en la parrilla como corresponde para lograr un sonido crujiente. La caramelizarían de la grasa brillante, no nefasta como en otros lugares que las sirven pasadas a carbonización. Las pedí con acompañamiento “a lo pobre”, que al parecer sorprendió a nuestro garzón, pero luego de masticar mi idea asintió su cabeza como diciendo que sí, aprobando la idea de comer una entrada con guarnición de fondo.

Mi plato quedo limpio, no sé cómo, porque la cantidad de mollejas era más que suficiente, pero al parecer la yema de huevo fluida, la cebollita dorada ayudaban al buen mastique de esta glándula despreciada por unos, amada por otros.

Así, en resumen, si quiere vivir la verdadera experiencia “parrillada bailable” no lo busque más, levante el teléfono y haga su reserva, que aunque no lo crea, cuesta encontrar. No olvidar que es fin de año y todos quieren parrillar y partir en dos la pista de baile, cueca, cumbia, pop o rock no discrimina entre las brasas de uno de los más característicos y tradicionales locales añosos capitalinos.

Coordenadas: Los Buenos Muchachos, Ricardo Cumming 1031. Teléfono +56 2 25664660.

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

 

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