Columna de Vasco Moulian: Al fin CHV puso al aire "Buscando a María"

Por VASCO MOULIAN

Dicen que más vale tarde que nunca, pero parece que CHV se lo tomó muy a pecho con su última teleserie. Porque “Buscando a María” se empezó a grabar en julio de 2014 y terminó sus filmaciones en el verano de este año. Siempre se dijo que iría en la pelea del rating con “Pituca sin Lucas”, “Valió la pena” y “Caleta del sol” en octubre del año pasado, pero nada de eso pasó.
Recién el miércoles 9 de diciembre fue su estreno y lo hizo en el horario de las 17.30 a 18.30 horas, promediando 6,8 puntos y quedando en segundo lugar, siendo sólo superada por Mega con “Código Rosa”, que tuvo 7,1.

Pero hablemos de la teleserie, haciendo un parangón con los alcoholes que mientras más tiempo se guardan logran un mejor resultado. Parece que CHV con tanta espera por la apuesta dramática no ha mostrado, al menos hasta ahora con los capítulos exhibidos, un mejor producto.

Si bien es cierto, la historia original de Víctor Carrasco, dirigida por Roberto Morales y protagonizada por Isidora Urrejola y Ricardo Fernández, logra enganchar, tiene ritmo y hay personajes adorables, pecó en los primeros capítulos de muchos clichés que estamos acostumbrados a ver en las teleseries chilenas. Sin contar el vuelo sin escalas de la protagonista María, que pasa de ser la señora de un pescador que sufre violencia intrafamiliar a trabajar de cocinera en un refinado restaurante de la capital haciendo los postres del local.

La historia trata de María (Isidora Urrejola) y Evaristo, quienes viven en una caleta de pescadores, luego de una violenta discusión en alta mar, Evaristo arroja al hijo de ambos “Chiripa”, envuelto en un saco al océano. María cree que murió y se va a vivir a Santiago con su madrina. Allá entra a trabajar en un restaurante y conoce a Pedro (Ricardo Fernández), dueño del local, quien es viudo y tiene un hijo. Uno ya se puede imaginar para dónde va la historia con ellos.

Mientras que el “Chiripa” (Tomás Arriagada) logra salvarse de morir ahogado y se va a Santiago a buscar a su madre María. En el camino conoce a una joven pareja conformada por Paola (Lorena Capetillo) y Sergio (Carlos Díaz), quienes lo acogen y lo ayudarán a buscar a su madre.

Si hay algo que destacar son algunos personajes secundarios que se roban la película como Rubén (Claudio Castellón), ayudante de cocina en el restaurante, que mezcla la picardía y frescura del chileno común y corriente y Flora (Eliana Palermo), dueña de la pensión donde vive Rubén. Ella es una ex vedette que  mantiene un affaire con su inquilino favorito. Punto aparte es el gásfiter (Alberto Castillo) y su esposa celosa, Irma (Loreto Araya).

Cuando ya van ocho capítulos que han promediado 6,2 puntos, lo que se puede decir es que la trama promete. Quizás tiene errores y algunos pecados, pero sumando y restando la suma es positiva. Sobre todo si pensamos que CHV llevaba mucho tiempo sin una teleserie al aire, desde “Las dos Carolinas”. Bien por ellos que finalmente se atrevieron con la nueva apuesta. El que no se arriesga no cruza el río… bien por CHV.
 

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