Lo que deja el 2015 en materia económica y cómo enfrentar un complicado 2016

Por

Pablo Contreras Pérez

 

Como es habitual, cada vez que llega fin de año, se comienzan a hacer balances, a revisar lo que dejaron y se llevaron estos doce meses que se van y en materia económica esto no puede ser la excepción, sobre todo cuando la situación estuvo sombría y no muestra luces de mejorar según parece.

 

Para hacerlo en fácil, resumimos este 2015 con el típico “lo bueno, lo malo y lo feo” que tuvo este 2015, y para hacer este resumen, recurrimos a tres economistas que nos dan su opinión y además entregan recomendaciones para que usted prepare su bolsillo para enfrentar el 2016.

 

Quizás lo único que se puede destacar y en la que coinciden los especialistas es la tasa de desempleo, que no registró alzas. “A pesar del bajo dinamismo económico por el que atraviesa el país, la tasa de desempleo se ha mantenido en un nivel bajo y estable”, destaca Mario Valenzuela, Vicedecano de la Escuela de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián (USS).

 

Pese a que los tres reconocen esto como positivo, sí hacen hincapié en el fondo del dato. “Si uno desnuda la cifra completa, se observa que hay muchos empleos por cuenta propia y del Gobierno, que ensucian un poco la cifra“, sostiene Sergio Tricio, gerente general de Ruvix.

 

Junto con ello, Rafael Garay, CEO de Think & Co. subraya el inédito cambio que hubo al mando de las finanzas públicas. “El ministro de Hacienda pasado es por lejos, el peor ministro de Hacienda que ha tenido este país, y en ese sentido, la llegada de Rodrigo Valdés significa una buena noticia”, sentencia.

 

Ahora si nos referimos a lo malo del 2015, todos coinciden en el bajo crecimiento que ha registrado nuestra economía. A ello, Tricio suma “los bajos niveles de confianza por parte de los consumidores y empresarios, la fuerte caída del cobre y los efectos en la industria minera con masivos despidos, los casos de financiamiento irregular a la política y la colusión”.

 

A lo anterior, Garay suma lo que a su juicio ha sido “un manejo irresponsable que ha llevado a un alto déficit fiscal” y que ha lesionado el potencial de crecimiento de la economía.

 

En tanto, Valenzuela hace hincapié en otro dato preocupante: “el aumento en las tasas de morosidad de personas y empresas, principalmente jóvenes, adultos mayores y mujeres, de bajos ingresos”.

 

En cuanto a lo feo de este año, el CEO de Think & Co. instala en esta categoría al endeudamiento que el Gobierno ha sometido al Estado. “Este año vamos a cerrar con 9 mil millones de emisión de deuda”, alerta.

 

En tanto, el gerente general de Ruvix, resalta los errores que se han cometido en las reformas emblemáticas, los que califica como una “desprolijidad del Gobierno”. “¿Era necesario reformar todo lo que teníamos?, luego ¿Era posible hacer estas reformas en tan poco tiempo, solo por cumplir promesas de campaña? La Reforma Tributaria es un claro ejemplo de esto“, sostiene.

 

Mientras que para el académico de la USS, entre lo más feo de este año se encuentran las colusiones y acuerdos de precios y “la elevación en el valor real de los peajes de las carreteras por parte de las concesionarias, en su nivel máximo permitido”.

 

 

¿Y que nos depara el 2016?

 

De acuerdo a las proyecciones de Sergio Tricio, el próximo año las perspectivas no son muy halagüeñas.

 

“Esperamos que Chile crezca menos que este año, en un rango del 1,5% a 2%, teniendo en consideración un menor gasto fiscal, una política monetaria menos expansiva, un precio promedio del cobre un 12% más bajo que el 2015 y aún con incertidumbres respectos a las reformas en curso”. Además, proyecta que el dólar alcance niveles de 740 a 750 pesos en la primera mitad del año.

 

Antes este complejo escenario, la recomendación principal de los expertos es la mesura. “Es aconsejable cuidar el trabajo dependiente y ser en extremos prudentes y cuidadosos en la compra de bienes raíces y automóviles”, estima Valenzuela, quien agrega que es recomendable también “generar colchones de ahorro para enfrentar períodos más complejos”.

 

Asimismo, Garay señala que no hay que endeudarse si no es estrictamente necesario. “Siempre en un periodo donde hay poco crecimiento económico, donde se espera un aumento de la desocupación, aumento en la tasa de interés que va a hacer la deuda más cara, lo recomendable es mantener niveles de endeudamiento más bien bajo, niveles de gastos bajo y en caso de sobreendeudamiento, lo mejor es preparar una estrategia para bajar esos niveles“, apunta.

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