Intención de mujeres para emprender crece del 10 al 48% en la última década

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La presencia femenina es cada vez mayor en el mundo del emprendimiento. Así lo refleja un estudio Reporte Nacional “Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Mujer Aniversario 10 años”, presentado por la Universidad del Desarrollo (UDD).

 

Este informe recoge la información de la última década en temas de emprendimiento femenino y dentro de los principales resultados se destaca que la intención de emprendimiento en mujeres aumentó del 10% al 48% en ese lapso.

 

Eso sí, el reporte da cuenta una alta tasa de intención no redunda necesariamente en un alto porcentaje de actividad emprendedora.

 

De todas maneras, entre 2005 y 2015, las mujeres emprendedoras han aumentado de 8% a 22%, cifra que se relacionaría tanto a factores culturales como a la promoción de la participación femenina en la economía impulsada por programas pro-emprendimiento enfocados en el género.

 

Dato no menor es que el estudio recoge que el temor de las mujeres a lanzarse a la aventura de crear una pyme disminuyó de un 42% a un 35% en los últimos diez años.

 

En la misma línea, la  edad es un factor determinante a la hora de concebir la idea de comenzar un negocio, la que no ha variado en el periodo analizado, ya que si en 2005 comenzaba algún tipo de actividad innovadora a los 38 años, actualmente lo hacen a los 39 años.

 

 

Motivaciones para emprender

 

Las motivaciones para comenzar un negocio son de índole muy diversa. Sin embargo, el estudio da cuenta la intención entre hombres y mujeres varía, debido a que ellas desempeñan roles y responsabilidades en sus casas.

Desde que se comenzó a realizar este reporte se ha mantenido una tendencia que indica que las mujeres emprenden más por la búsqueda de una oportunidad de negocio que por satisfacer una necesidad.

 

De hecho, en el transcurso de una década, este grupo de mujeres se ha duplicado. El informe revela que mientras en 2005 el 6% de las mujeres emprendía por oportunidad, en 2015 lo hace un 13%. Sin embargo, el aumento también se da con el emprendimiento por necesidad que pasó de un 2% en 2005 a un 8% en 2015, referido a aquellas mujeres que pone en marcha un negocio con el propósito de poner fin a un problema financiero o porque no pudo emplearse en el mercado laboral.

 

En esa línea, el 46% de las emprendedoras en etapas iniciales declara que su ingreso está entre los $230.000 y $680.000 mensuales en el año 2015.

 

Y como la tarea de llevar adelante un pequeño negocio no es fácil, este informe revela que las principales razones de las mujeres en los últimos años para no perseverar en una pyme son “problemas para conseguir financiamiento” (que baja del 30% en 2010 a 22% en 2015, debido a los programas que potencian el emprendimiento), seguido por “razones personales” que sube de 34% a 48%.

 

Otra variable destaca por el estudio es “encontraron otro trabajo o negocio”, que presenta una baja de 10% a 3% en los últimos seis años, lo que tendría una relación con el aumento de la tasa de desempleo del país.

 

Por otro lado, el informe también da cuenta de un aumento en la cantidad de emprendedoras que se ha internacionalizado. Si en 2006 el 13% de ellas declaraba tener entre 1% y 25% de clientes en el extranjero, esa cifra llegó a 23% en 2015.

 

El estudio se realizó mediante encuestas telefónicas (80%) y cara a cara (20%)  a una población chilena, adulta y mayor de 18 años, 2.000 casos del año 2001 al 2006. A partir del 2007 se realizan 500 casos de sobremuestreo para cada región.

 

 

 

 

 

DP/PCP

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