El Vaticano y la Unasur tratan de salvar el diálogo congelado en Venezuela

Monseñor Claudio María Celli, enviado del Vaticano para acompañar el diálogo político en Venezuela, dijo hoy que este proceso será "reactivado" el próximo 13 de enero pues a partir de ahora se iniciará una etapa de revisión que permita la "consolidación y sostenibilidad" de estas conversaciones.

Por aFP

El Vaticano y la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) tratan de salvar el frágil diálogo entre el gobierno y la oposición de Venezuela, que quedó congelado el martes, constatando la difícil resolución de la crisis política en el país.

El Vaticano y la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) presentaron al gobierno y a la oposición una fórmula para reactivar el diálogo sobre la grave crisis política y económica de Venezuela, congelado este martes por los adversarios del presidente Nicolás Maduro.

“Consideramos que se debe iniciar una etapa que nos lleve hacia la reactivación, consolidación y sostenibilidad del diálogo nacional, para lo cual hemos presentado a las partes una propuesta de trabajo”, señaló un comunicado leído por Claudio Maria Celli, enviado de la Santa Sede para las conversaciones.

Los mediadores piden a los poderes públicos, enfrentados desde que la oposición tomó el control del Parlamento en enero, “abstenerse de dictar decisiones que dificulten la relación entre ellos o el proceso de diálogo hasta el 13 de enero de 2017”.

El secretario general de Unasur, Ernesto Samper, pidió “un cese al fuego político”, al asegurar que “no le conviene al país la politización y mucho menos la partidización de sus instituciones”.

Representantes del gobierno y la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se reunieron por separado en Caracas con Celli, Samper y los expresidentes Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá), mediadores de Unasur.

Celli expresó que los acompañantes esperan que, durante el plazo planteado, las partes trabajen “de manera inmediata en las mesas temáticas del diálogo” iniciado el pasado 30 de octubre.

Gobierno y oposición instalaron cuatro mesas sobre relaciones institucionales, respeto a los derechos humanos, situación económico-social y generación de un cronograma electoral.

Ambas partes debían celebrar este martes la tercera reunión del diálogo, pero la oposición no se presentó al acusar al gobierno de incumplir los primeros acuerdos alcanzados.

El secretario general de la MUD, Jesús Torrealba, celebró ante periodistas la cita con los facilitadores para tratar de “reactivar y relanzar” el proceso, aunque ratificó que la alianza “únicamente” volverá a la mesa “cuando el gobierno cumpla lo acordado”.

La oposición exige que, mediante el diálogo, se reanude el proceso para un referendo revocatorio contra Maduro -suspendido el 20 de octubre- o se acuerde un adelanto de las elecciones de 2018.

Torrealba consideró el encuentro como “un punto de inflexión en el diálogo”, que a su juicio está “amenazado de muerte”.

La MUD, según el dirigente, debatirá el miércoles los planteamientos recibidos.

El principal delegado del oficialismo, Jorge Rodríguez, rechazó la posición opositora.

“El gobierno no se doblega ni acepta ultimátums, ni ningún tipo de presiones”, señaló en una rueda de prensa.

También aseveró que los poderes públicos deben seguir cumpliendo sus funciones, sin atender a “poderes fácticos”.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), acusado por la oposición de servir al gobierno, declaró en desacato al Legislativo, medida que anuló todas sus decisiones.

– El chavismo, a salvo –

Ante la incógnita sobre lo que puede venirse en los próximos días, analistas como John Magdaleno consideran que el gobierno ya ha logrado su objetivo de “ganar tiempo”, pues desactivó las protestas -en aumento antes del diálogo- para exigir el referendo.

Eso le permitiría a Maduro llegar al 10 de enero de 2017, cuando incluso si es revocado, la Constitución prevé que su sustituto sea el vicepresidente.

Así, el chavismo seguirá en el poder al menos hasta 2019.

Según la politóloga Francine Jácome, el oficialismo también consiguió “dividir a la oposición”, pues algunos partidos nunca han acudido a la mesa de diálogo.

La MUD se propuso conversar sin renunciar a la estrategia de calle, pero no ha vuelto a convocar marchas para exigir la salida electoral.

Dirigentes como Henry Ramos Allup, presidente del parlamento, no descartan que el gobierno excarcele a algunos opositores para oxigenar el diálogo, pero advierte de que la MUD solo seguirá si se cumplen las demás exigencias.

Seis opositores ya han sido excarcelados tras el inicio de las conversaciones, lo que la oposición presentó en su momento como un logro.

 

PUB/IAM

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo