Minsal entrega recomendaciones para enfrentar ola de calor extremo

Más de 38 grados marcarán los termómetros en la zona central de Chile, según informó la Dirección Meteorológica. Especialista detalla cuáles son las principales precauciones que debemos tener, especialmente con los niños y adultos mayores.

Por publimetro
Minsal entrega recomendaciones para enfrentar ola de calor extremo

Debido a la alerta emitida por la Dirección de Meteorología de Chile, anunciando un evento de calor extremo entre las regiones de Valparaíso y Maule, el Ministerio de Salud llama a la población a prevenir problemas de salud asociados a esta situación.

El calor extremo contribuye directamente a las defunciones por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sobre todo en las personas de edad avanzada. Además, puede causar sarpullido, insolación, hipertermia, calambres, síncope y edema. Aún más grave, la deshidratación severa contribuye a la trombogénesis (formación de trombos o coágulos sanguíneos), pudiendo generar, por ejemplo, ataques cerebro-vasculares.

Asimismo, las altas temperaturas provocan un aumento de los niveles de ozono y de otros contaminantes del aire, que agravan aún más las enfermedades previamente mencionadas. Los niveles de polen y otros alérgenos también son mayores en caso de calor extremo, pudiendo provocar asma y descompensación de patologías respiratorias crónicas.

Por su parte, la directora de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad del Pacífico, patricia Fernández, comenta que “uno de los riesgos es sufrir deshidratación, daño en la piel o problemas más graves como hipertermia”.
 
La enfermera pediátrica aclara que la hipertermia conlleva un aumento de temperatura corporal por sobre los 40 grados, provocando que el cuerpo no pueda responder adecuadamente, lo que puede generar daños muy graves. “Los síntomas son: dolor de cabeza, sensación de boca seca, náuseas, vómitos, mareos, calambres musculares generalizados, obnubilación y, en algunos casos, pérdida de conciencia”, explica.
 
Por lo mismo, una buena hidratación es clave. La especialista precisa que en el caso de los niños pequeños, estos requieren proporcionalmente 2 a 3 veces más agua que un adulto, es decir, del 10 al 15% de su peso corporal, frente al adulto que solo necesitaría del 2 al 4% de su propio peso. “Los niños, y en especial los que empiezan a caminar, tienen un mayor riesgo de deshidratación que los adultos, incluso mortal, por lo tanto es clave evitar una posible deshidratación. Y como ellos no pueden hablar, se sugiere aumentar sí o sí la ingesta de líquido”, dice categórica.
 

  • En el caso de las guaguas menores de 6 meses, agrega que esto debe hacerse aumentando la frecuencia del amamantamiento y no mediante el consumo de agua.
  • Entre las precauciones para estos grupos de riesgo, la directora de la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad del Pacífico, Patricia Fernández, menciona las siguientes:
  • Mantener una correcta hidratación, a través del consumo de agua o líquidos varias veces en el día, sin la necesidad de tener sed, ya que cuando aparece la sed es porque el cuerpo se está deshidratando.
  • Mantener una alimentación rica en alimentos frescos, especialmente frutas y verduras verdes.
  • En el caso de los adultos mayores, evitar el consumo de bebidas alcohólicas ya que aumentan la deshidratación.
  • Utilizar ropa suelta y preferir los colores claros. “En el caso de los niños, en épocas de calor hay que decirles a las mamás que no los tapen con mantitas cuando los amamantan, ya que el contacto con la piel ya les provee de calor suficiente”.
  • A los niños menores de 1 año, mantenerlos en las horas peak de calor solo con un pañal.  
  • Usar bloqueador solar en todo momento, independiente de que el día esté nublado, ya que los rayos UV están presentes y dañan la piel.
  • Evitar los paseos o salidas al exterior en horas de mucho calor. Se recomienda elegir horas del día más templadas, por ejemplo, en la mañana antes del mediodía o durante la tarde después de las 18.00 horas.
  • Nunca olvidar el uso de sombreros o jockey. Y en el caso de los adultos mayores, usar anteojos con filtros UV.
  • Para los adultos mayores no autovalentes, es recomendable que sus cuidadores mantengan sus condiciones de confort en ambientes aireados, ventilados, con temperatura agradable y sin mucho abrigo en caso de que se encuentre en cama, para evitar que transpire.

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