Historias de la reconstrucción tras los megaincendios

A poco más de un mes de los siniestros que azotaron la zona centro sur del país, cientos de familias ya levantan sus nuevas viviendas y reconstruyen sus vidas. Gracias al Hogar de Cristo, estos tres chilenos ahora ven el futuro con esperanza.

Por Publimetro

Esta semana Publimetro, en alianza con Hogar de Cristo, en el marco de la campaña #JuntosporChile, les presenta  tres nuevas historias de la reconstrucción, protagonizada por vecinos que resultaron damnificados por los incendios forestales que arrasaron con las localidades de Las Lajuelas, Florida y Hualañé.

“Quedamos con lo puro que llevábamos puesto”

“Lo recuerdo como si fuera  hoy, fue horrible ese día,  un 25 de enero, tipo 15:30 horas. Había un viento fuertísimo y tratamos de mojar la casa lo más que pudimos. Lamentablemente no se pudo hacer nada porque el fuego arrasó con mi casa. Perdimos todo, la casa completa, el garaje, la bodega. Quedamos con lo puro puesto”.
Estela Paredes vive en el sector Las Lajuelas, en la comuna de Florida, Octava Región. Dice que “estaba con dos de mis tres hijos. Quedamos choqueados, ya que nunca habíamos visto algo tan devastador, tan espantoso. Fue horrible ese día. Recuerdo que las llamas eran muy altas, el viento era demasiado fuerte, tenías que arrancar porque si no te quemaban vivo”.

“Agarré a mis hijos, a mi familia y a mis animales y salí corriendo ese día. El fuego estaba muy cerca de mi casa y salimos en  una camioneta. Ese día no tuvimos ayuda de  bomberos, de nada, porque lamentablemente estaba en riesgo una población de Florida, por lo que tuvimos que evacuar solos, arrancar solos, con la ayuda de los vecinos”, continúa.

“Yo recibí el kit básico y para mí significa mucho. Estoy  muy agradecida con el  Hogar de Cristo, ya que como le conté quedamos sin nada, con los brazos cruzados. Es muy  completo el kit, necesitábamos todo aquello que ustedes nos trajeron, muy contenta, muy bonito, todo nuevo. Estaba muy feliz, muy emocionada ese día cuando lo recibí. No pensé que podían regalar tanto, muy emocionada por eso. Tenemos colchones gracias al Hogar de Cristo, para que mis hijos puedan dormir calientitos y limpios. Yo me quedé sin nada y gracias a esto, puedo reconstruirme”.

“Con el fuego lo perdimos todo”

José Sepúlveda es maestro de la construcción, y cuenta que “con el incendio perdimos todo. Salimos de la casa porque nos avisaron los bomberos que el fuego no lo podían parar. Me llamaron de la segunda compañía de Florida que sacara a mi gente porque el fuego estaba incontrolable y no lo podían parar. Yo saqué a mi señora, hijo y  sobrinos, tomé el auto y me los llevé para Florida”.

“Acá donde vivimos somos seis familias y estamos todos juntitos, pero sólo a dos familias se nos quemó la casa; a mi cuñado Eduardo y a mí. Las otras viviendas se salvaron porque quedaron mis cuñados defendiendo sus casas, pero yo perdí todo. Forraje para mi caballo, todo. Yo arranqué en caballo. Fui primero a dejar mi gente a Florida y después regresé a buscar a mi caballo y salí con él por entremedio del fuego”, relata.

“Yo recibí el kit, de los camarotes, cocina, etc., que nos entregó el Hogar de Cristo. Tenemos el kit en la casa y estamos terminando  mi casita como corresponde. Yo mismo instalaré la cocina, los camarotes, y todo lo que nos entregaron”, dice.

En la actualidad José no está trabajando ya que se dedica exclusivamente a la reconstrucción de su casa. “Hoy, gracias a la ayuda de particulares, no nos falta nada, tenemos comida, materiales para la reconstrucción, gracias a Dios. Lo único que carecemos es de agua, tenemos muy poca. En nuestro sector, El Naranjo, es difícil el acceso a los camiones que lleguen con agua”.

 

“Ese día, me tocó reportear los incendios”

Loreto Yáñez es comunicadora social y trabaja en la radio de Hualañé y en el canal local Hualavisión. Ella y su pareja, Manuel Silva, forman una familia con sus tres hijos de 20, 19 y 6 años, y durante los los incendios en el sur  se le quemó completamente la casa y su terreno. “Teníamos  2 hectáreas de viñas que se perdieron totalmente y 6 hectáreas de árboles frutales. Era  la fuente  laboral de mi pareja. Era el proyecto en el que estábamos trabajando como familia. Era una viña que estábamos levantando. La inversión de obra, de tiempo, de dinero fue demasiado importante y lo perdimos todo. Nuestro sueño de tener  nuestro propio vino fue truncado por los incendios, ya que lo perdimos todo”, dice.

Y comenta que “el día del incendio yo estaba trabajando, porque soy comunicadora de dos medios locales. Me tocó estar cubriendo los incendios el día en que se quemó mi casa y mis terrenos. Me avisan  que el incendio había pasado el cortafuego que los vecinos habían estado haciendo durante varios días, y avanzó rapidísimo cerro abajo y terminó quemando todo. Nosotros habíamos teníamos la esperanza de contener o desviar el fuego y lamentablemente eso no pasó”.

“Al momento del incendio mis hijos mayores estaban en Quilpué y a mi hija menor se la había llevado el día antes su abuelita a Santiago, para sacarla del estrés que estábamos viviendo en ese momento. Gracias a Dios ninguno estaba acá en Hualañé”, relata.

Respecto de la ayuda que ha recibido del Hogar de Cristo, indicó que “a mí me entregó el kit Rodrigo Lazo, persona encargada del Hogar de Cristo en el sector de Curepto. Él se contactó conmigo y me dijo que cuando tuviera la casa de emergencia me entregaría el  kit  y estoy súper agradecida”.

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