El ministro de Justicia boliviano, Hector Arce, visitó este jueves en la tarde a los nueve ciudadanos de su país que se encuentran en prisión preventiva en la cárcel de Alto Hospicio, imputados por robo con violencia, contrabando y porte ilegal de armas.
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Arce viajó a Iquique en compañía de la viceministra de Justicia, Carmen Almendras, y del defensor público César Romano. A primera hora se reunió con la defensa de los bolivianos presos -7 funcionarios de aduanas y dos militares- y en la tarde se trasladó al penal.
Al término de su visita, Arce declaró que “hemos visto a nuestros compatriotas con muy bu,en ánimo ellos tienen la fortaleza de la razón de su lado, la fortaleza de la verdad, la fortaleza de la justicia. Me ha sorprendido verlos tan llenos de ánimo, tan sinceros, con un espíritu tan natural, con un espíritu tan sano, el espíritu de las personas inocentes que están siendo víctimas de una terrible injusticia”.
Lo que está pasando ahora en Chile es uno de los casos que quedará seguramente grabado en la infamia de la injusticia y en la infamia de los casos abusivos, con abuso de la fuerza, con abuso de los instrumentos y de las instituciones jurídicas de manera injustificada en contra de ciudadanos inocentes[…]”
Añadió que se retiraba más convencido que nunca de la inocencia de sus compatriotas y afirmó que “es un proceso injusto, nunca debió haber existido, se trata de un incidente de frontera como los que pueden ocurrir en cualquier país, con Chile tenemos casi más de mil kilómetros de frontera, eran funcionarios y son funcionarios bolivianos que estaban luchando contra un delito transnacional de contrabando”.
“Es un incidente que debó haber sido resuelto en la cooperación, en el marco de los tratados internacionales, en el marco de los objetivos comunes que ambas naciones tienen. Lamentablemente se ha visto judicializado este tema, innecesariamente. Tarde o temprano la razón la justicia y la verdad se impondrán”, indicó.
Arce también lamentó que no se hayan concedido las visas para el ingreso de los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados de Bolivia, “por una actitud incomprensible, totalmente reprochable, absolutamente injustificada y no explicada del gobierno de la República de Chile, pese a haber sido solicitadas de la manera más cordial, respetuosa y por las vías y canales legales”.