Cinco claves para saber si estoy sobreendeudado y cómo salir a flote

Si está en pleno “bicicleteo” tiene que saber que su situación ya no resiste más. Dos especialistas explican los síntomas de cuando se llega al límite de poder seguir pagando sus deudas y dan un par de consejos de qué hacer.

Por Pablo Contreras
  • Síntomas del sobreendeudamiento

Según Ricardo Ibáñez, abogado de Defensadeudores.cl uno se puede dar cuenta cuando llegó al límite en el momento en que “los compromisos financieros adquiridos suman más de 10 veces mi ingreso. Otro síntoma muy claro es cuando comienzo a pagar los montos mínimos de las casas comerciales y tarjetas de crédito”.

A su vez, Sergio Tricio, gerente general de Ruvix, menciona el “síndrome de la bicleta” que es cuando “se comienzan a pedir créditos para poder pagar otros créditos”. Alerta que esto genera “costos financieros enormes que hacen más difícil salir de esa situación”.

  • Las deudas más peligrosas

Entre todas las alternativas de préstamos hay algunos que son más peligrosos a la hora de llegar a un límite insostenible. “Los créditos que tienen algún tipo de garantía son los más peligrosos. En el caso de las personas naturales, se trata de los automotrices e hipotecarios”, asegura Ibáñez.

  • ¿Y si dejo de pagar cuentas como el internet o teléfono?

Bueno, aparte de que se corte el servicio, se corre el riesgo de enfrentar acciones legales. “Se convierten en deudas igual de exigibles que otras, es decir, pueden ser sujeto de demanda y perseguir ejecución con las cuales se podría sufrir, por ejemplo, un embargo”, advierte Ibáñez. Eso sí aclara que estas cuentas tienen una gran garantía, “pues no pueden enviar a una persona a Dicom”.

  • No todas las deudas pueden solucionarse en la Superir

Una de las alternativas que actualmente tienen las personas sobreendeudadas es recurrir a la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, aunque no sirve para todo. Ibáñez aclara que “cualquier tipo de deuda puede ser sujeta a la nueva Ley de Quiebras, salvo las deudas por pensión de alimentos”. Así se pueden tratar de solucionar la morosidad de créditos automotrices, hipotecarios y de consumo, gastos comunes y de aseo, tag, etc.

  • Evitar repactar

Es una alternativa, pero no la más aconsejable según el abogado, quien señala que se puede repactar directamente con los acreedores, “sin embargo, el mecanismo óptimo es la renegociación al amparo de la nueva Ley de Quiebras y la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, puesto que es un procedimiento administrativo y gratuito”.

Para llegar a esa instancia, Tricio explica que entre los requisitos está “tener 2 o más deudas vencidas, más de 90 días”.

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