¿Por qué es "puro humo" el aumento del salario mínimo por parte de Maduro en Venezuela?

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció este domingo un aumento de 50% en el salario mínimo, que ahora será de 97.531 bolívares --unos 37 dólares a la tasa oficial más alta y 12 según la cotización del mercado negro--, la tercera alza del año.

Por Publimetro

Es el tercer aumento del salario mínimo este año: el 8 de enero lo subió 50% y el 30 de abril 60%, lo que evidencia la alta inflación que padecen los venezolanos, que este año podría ascender a 720%, según el FMI.

Para algunos economistas, estos incrementos periódicos y de porcentajes altos reflejan la mala situación económica del país sudamericano.

Muchos comerciantes usan el valor del dólar paralelo para fijar los precios de sus productos: un kilo de arroz cuesta unos 11.000 bolívares, un litro de aceite de cocina 20.000 bolívares y un tubo de crema dental unos 11.500 bolívares.

En esos tres productos se va una cuarta parte del salario mínimo.

En opinión del economista de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, el nuevo aumento acelerará la inflación, disminuirá el poder adquisitivo y generará desempleo. 

"Un síntoma de que está economía esta muy mal es la mayor frecuencia con que se aumenta el salario mínimo", añadió en Twitter.

Según sostiene  el economista venezolano Pedro A. Palma en un artículo para el diario El Nacional: "se ha demostrado que esos ajustes, lejos de solucionar el problema, lo que hacen es agravarlo. Eso se debe a que esas elevaciones forzosas de las compensaciones laborales se traducen en mayores costos que se transfieren a los precios, contribuyendo a que el aumento de estos últimos siempre acabe siendo más intenso que el de los salarios. Adicionalmente, muchas empresas no pueden absorber esos mayores costos por tener limitaciones para incrementar sus precios, bien sea por estar estos controlados o fijados arbitrariamente, o por el riesgo de que su aumento desplome los volúmenes de venta. Eso es de particular relevancia para las pequeñas y medianas empresas, pues al ser ellas altas generadoras de empleo, los ajustes compulsivos de salarios les implican aumentos desproporcionados de sus costos que, al no poder ser transferidos totalmente a los precios, les generan cargas que en muchos casos las obligan a cerrar sus puertas o a reducir operaciones".

El presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), Juan Pablo Olalquiaga, aseguró hoy que el aumento del salario mínimo no solo es una muestra del “empobrecimiento” de la nación petrolera sino que pone en riesgo la estabilidad de más del 40 % de las empresas.

En una entrevista con la emisora local Unión Radio, Olalquiaga opinó que el hecho de que hayan “tantos aumentos de salario mínimo seguidos es una manifestación muy clara del empobrecimiento por el cual se viene pasando”.

El empresario indicó que aunque hay un incremento nominal en el salario, “el poder adquisitivo ha venido cayendo de una manera dramática”, por lo que el ajuste no mejora la calidad de vida de los trabajadores frente a la crisis.

“Hoy en día, el salario mínimo es una fracción de lo que solía ser unos años atrás, pero así y todo la dificultad que tienen las empresas para poderlo pagar radica en que sus niveles de operación están muy bajos, las empresas están trabajando a un 32 % de su nivel histórico”, dijo.

Un estudio de Conindustrias, la principal asociación de empresarios industriales, indicó que “el 44 % de la empresas respondió que de continuar el entorno actual no van a sobrevivir dentro de los próximos dos años”.

Venezuela experimenta una de las peores crisis económicas de toda su historia, con elevadísimos niveles de desabastecimiento y de escasez, y aunque el Gobierno socialista ha mantenido oculto los datos de inflación los economistas estiman que el indicador podría romper el techo de los tres dígitos. El Fondo Monetario Internacional prevé que para este año la inflación aumente hasta 720% en Venezuela, según reporte de la AFP.

Así las cosas, pese a los frecuentes aumentos del salario mínimo el ingreso promedio de un trabajador son insuficientes para cubrir el costo de la canasta básica actual en la que un kilo de carne cuesta alrededor de los 18,000 bolívares, de café 20,000 bolívares, de queso 15,000 bolívares y de azúcar 20,000 bolívares.

 

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