El impacto del modelo low cost en la forma de viajar de los chilenos

La mayor competencia y la aparición de nuevos actores ha generado que más personas se suban a un avión, pero quienes han tenido que entender que un pasaje más barato tiene su costo.

Por Pablo Contreras

Más de medio millón de personas pasarán por el aeropuerto de Santiago durante estas vacaciones de invierno, aumentando el flujo en un 26% respecto de una temporada normal.

Este es solo un dato que demuestra que cada vez más chilenos están viajando en avión. De hecho, según datos de la Junta Aeronáutica Civil (JAC), fueron 20.039.440 las personas que viajaron tanto dentro como fuera de Chile, así como también hacia Chile, con un aumento de 10,4% respecto del año anterior.

En tanto, sólo en lo que va de 2017 (enero y mayo) ya son más de 9 millones los pasajeros los que han usado el avión para moverse dentro y fuera del país, un 9,1% si se compara con el mismo periodo de tiempo del 2016.

El incremento ha sido constante y podría deberse a la instalación del modelo de bajo costo o “low cost” que se está consolidando en el mercado aeronáutico nacional y que ha provocado importantes caídas en el valor de los pasajes, sobre todo para viajar dentro del país.

Así lo refleja, al menos, el IPC cuyo componente incluye el servicio de transporte aéreo y que sólo en los primeros cinco meses de 2017 anota una baja de 21,4%.

Si bien, este sistema existe desde hace décadas en EEUU (donde partió) y Europa, en Chile  es relativamente nuevo. Fue hace poco menos de dos años cuan do SKY anunció que dejaría de ser una compañía tradicional para convertirse en bajo costo y recién en marzo de este año culminó dicho proceso.

“Volar en avión ya no es considerado un lujo y hoy lo están haciendo personas que nunca antes habían podido subirse a un avión (…) Gracias a ello, hoy vemos que en cada avión van cerca de 150 pasajeros distintos, con necesidades, requerimientos y gustos diferentes, lo que se ve reflejado en la forma de viajar”, comenta Carmen Gloria Serrat, directora comercial de SKY.

Otra empresa que está operando hace poco, no a bajo costo pero a precios competitivos es Latin American Wings (LAW), la que hace poco recibió la autorización desde Argentina para operar 11 vuelos semanales a Mendoza por $65 mil. Héctor Valenzuela, gerente comercial de la firma  comenta que “las personas se están bajando de los buses, como es el caso de nuestros vuelos hacia Concepción y Puerto Montt, principalmente porque los precios son muy similares, pero permiten ahorrar bastante tiempo de viaje.

Pero la situación parece estar lejos de calmarse porque a partir del 25 de julio otra compañía, esta vez “ultra” low cost se suma a la competencia. Se trata de la estadounidense JetSmart, la que este jueves dio a conocer los siete destinos a los que volará dentro de Chile: Santiago, Calama, Antofagasta, Copiapó, La Serena, Concepción, Puerto Montt y Temuco, lanzando una oferta con 40 mil tickets desde $3.000 más tasa de embarque.

“A partir de hoy en Chile, la aviación nunca más será igual. JetSmart llegó para quedarse y revolucionar el mercado en el país. Porque todos los que hasta ahora no han podido volar, y viajan en bus porque no tienen más opción, podrán viajar en avión”, señaló Estuardo Ortiz, CEO de la compañía durante la presentación.

Lo que cuesta un pasaje más barato

Esta baja en los valores de estas compañías ha generado competencia y empresas como Latam, que sigue siendo una aerolínea tradicional, tuvo que adaptarse. De hecho, en mayo pasado dio a conocer su nuevo plan de tarifas con distintos valores dependiendo de los servicios extras que se quieran pagar.

“La industria aeronáutica en Chile estaba compuesta por líneas aéreas tradicionales, donde muchas veces no están dispuestas a correr riesgos”, asegura Serrat.

El tener pasajes más barato trae consigo, eso sí, que las personas tienen que pagar aparte precisamente por algo que antes no se pagaba, por ejemplo, lo que se come a bordo por llevar maletas en bodega.

Por ejemplo, en JetSmart  llevar equipaje en la cabina equipaje de mano o en bodega, debe  pagar entre $5.000 (online) hasta $22.000 (aeropuerto). Mientras, si se quiere escoger el asiento en el avión,  debe cancelar un valor que va desde los $2.000 hasta los $7.000.

Pero ¿cuánto más pueden bajar los precios? El gerente de LAW indica que “siempre existirá un espacio para reducir los valores de los pasajes, pero ese margen es cada vez más pequeño, ya que las tasas establecidas en Chile muchas veces son más altas que el valor mismo del servicio”.

Algo en lo que coincide la ejecutiva de SKY. “¿Cómo va a ser posible la consolidación de un modelo, si el ticket cuesta $1.990 y las tasas de embarque $7.000, aproximadamente? Claramente eso atenta contra la democratización de los viajes”, se queja Serrat.

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