A propósito del “bus de la libertad”: guía para entender las diferencias entre identidad y expresión de género

El recorrido de este bus que difunde los mensajes de “Con mis hijos no te metas”, “Nicolás tiene derecho a un padre y una madre” y “- Estado + Familia”.

Por Nathaly Lepe

Este martes el denominado “bus de la libertad” recorrerá las comunas de Recoleta, Santiago y Puente Alto con el fin de reunirse con los alcaldes y entregarles un dossier con firmas recolectadas en contra de la ideología de género.

El día que comenzó a circular en la capital el bus, el debate no sólo estuvo centrado en la discriminación y la libertad para transmitir su mensaje, sino también en el escaso conocimientos de quienes llegaron a manifestarse sobre las diferencias entre Sexo Biológico, Género, Identidad de Género y Expresión de Género.

De acuerdo con el documento “Orientación Sexual e Identidad de Género en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos” elaborado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, las cuatro expresiones denotan muchas diferencias.

En primer lugar el documento explica la diferencia entre Sexo y Género: “La diferencia entre los conceptos sexo y género radica en que el primero se concibe como un hecho biológico y el segundo como una construcción social”.

“El término “sexo” se refiere a las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer, mientras que el término “género” se refiere a las identidades, las funciones y los atributos construidos socialmente de la mujer y el hombre y al significado social y cultural que se atribuye a esas diferencias biológicas”.

Sobre lo que se entiende por orientación sexual, la ONU establece que “es independiente del sexo biológico o de la identidad de género; se refiere a la capacidad de cada persona de sentir una profunda tracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo, de su mismo género o de más de un género, así como a la capacidad de mantener relaciones íntimas y sexuales con personas. Es un concepto complejo cuyas formas cambian con el tiempo y difieren entre las diferentes culturas”.

En este caso define tres grandes tipologías de orientación sexual: la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad.

Por otra parte, sobre la identidad de género, explica que “es la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la experimenta profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de técnicas médicas, quirúrgicas o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales”.

Sobre las variantes de la identidad de género establece el transgenerismo o personas trans -término utilizado para describir las diferentes variantes de la identidad de género, cuyo común denominador es la no conformidad entre el sexo biológico de la persona y la identidad de género que ha sido tradicionalmente asignada a este; el transexualismo, personas que se conciben a sí mismas como pertenecientes al género opuesto que social y culturalmente se asigna a su sexo biológico y que optan por una intervención médica – hormonal, quirúrgica o ambas – para adecuar su apariencia física–biológica a su realidad psíquica, espiritual y social; y las personas travestis, aquellas que expresan su identidad de género -ya sea de manera permanente o transitoria- mediante la utilización de prendas de vestir y actitudes del género opuesto que social y culturalmente se asigna a su sexo biológico.

A ellos agrega la intersexualidad que “integra a las personas que poseen características genéticas de hombres y mujeres y se ha definido como “todas aquellas situaciones en las que el cuerpo  sexuado de un individuo varía respecto al standar de corporalidad femenina o masculina culturalmente vigente”.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo