"No le digas a tu mamá, o tu papá podría morir": condenan a sacerdote que violaba y amenaza a los niños en altar de la iglesia

"Siempre supo que lo que estaba haciendo estaba mal. No tenía límites, llevando a cabo abusos en su iglesia, en el confesional y en varios presbiterios", añadió el juez del tribunal de Victoria en Australia.

Por Christian Monzón

El sacerdote australiano de 83 años Gerald Ridsdale fue condenado a once años de prisión por haber abusado sexualmente de doce menores, lo que se suma a los años que ya purga por dos sentencias previas por el mismo delito, por lo que recién podría salir de la cárcel el 2022.

De acuerdo a la juez Irene Lawson, "sus acciones fueron violentas y abusivas. Se aprovechó de su posición de poder y de confianza con los demandantes".

"Siempre supo que lo que estaba haciendo estaba mal. No tenía límites, llevando a cabo abusos en su iglesia, en el confesional y en varios presbiterios", recalcó, según consigna el diario Herald Sun de Melbourne.

De esta forma, está comprobado que el religioso abusó de al menos 65 menores de edad.

Usaba aberrantes palabras para amenazarlos

Acorde a los relatos de las víctimas, Risdale se aprovechaba de su rol como sacerdote para lograr la confianza de los padres, tal como aconteció en 1974 con una víctima de 10 años.

El cura llegó hasta la casa de una familia de fieles durante la noche, tras la cual la menor fue despertada por su progenitor. Ambos llevaron a la pequeña a la iglesia, en donde ella fue desvestida en el confesionario para luego ser dejada desnuda en pleno altar.

“Jesús murió por nuestros pecados, entonces podemos ser perdonados y si confieso este pecado, podré ser perdonado”, le susurró en el oído el religioso para luego violarla.

El crudo relato, dado a conocer por el fiscal Jeremy McWilliams ante la Corte del Victorian County, es solo uno de las tantas acusaciones que pesan sobre el hombre.  A otro menor, al cual ultrajó también bajo la mirada de Jesús en la cruz, le indicó que su acto era parte del “trabajo de Dios” para luego amenazarlo que si “alguna vez le contaba a alguien, Dios castigaría a su familia”.

“No le digas a tu mamá, o tu papá podría morir”, es otra de las tantas advertencias que le hacía a los pequeños, siendo condenado por violaciones y abusos a decenas de niños y siendo condenado en distintos juicios a 39 años de prisión.

La organización Broken Rites aseguró hace un tiempo que se cree que el religioso abusó de al menos mil menores desde la década del '60 hasta 1988. En 1992 fue detenido y encarcelado, tras declarado culpable en su primera condena.

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