No fue suicidio: sicario habría asesinado al fiscal Nisman en Argentina según Gendarmería

Esta fue la conclusión de las experticias de la Gendarmería en un departamento similar al del malogrado funcionario.

Por Fernando Peñalver
AFP
No fue suicidio: sicario habría asesinado al fiscal Nisman en Argentina según Gendarmería

La intervención de un sicario profesional en el asesinato del fiscal Alberto Nisman, determinó la Gendarmería de Argentina, informó el diario Clarín de Buenos Aires.

Un total de 34 expertos en criminalística intervinieron un escenario, idéntico al apartamento de Puerto Madero, donde residía el agente del ministerio público, al que habían señalado de cometer suicidio en las horas previas a la formalización de un juicio en el cual estaría involucrada Cristina Fernández.

Si bien, el informe aún está en proceso de elaboración, trascendieron algunos aspectos técnicos del mismo: "se hicieron tres pericias en la ciudad La Plata y en Salta, que comprobaron que el arma utilizada deja residuos, mientras que no encontraron resto de pólvora en el cadáver del fiscal. El arma encontrada en la puerta del baño al lado del cuerpo, demuestra que luego de dispararle la tiraron junto al cadáver. El disparo fue hecho detrás de la oreja y en forma perpendicular, y no se apoyó el caño, algo que no se habitual en la forma de los suicidas", informó el rotativo transandino.

Los periodistas Julio Blank de Clarín y Román Letjman de Infobae confirmaron en sendos reportes periodísticos, la realización de la diligencia judicial, que echó por tierra la temprana hipótesis del suicidio del fiscal Nisnam.

Por su parte, la colega María Duffard escribió que trazos de una poderosa droga, fueron encontrados en el cuerpo del fiscal:"los profesionales encontraron restos de ketamina, un medicamento de uso veterinario para caballos, en un pool de vísceras analizado. Esa sustancia, si se consume en pequeñas dosis, genera un efecto alucinógeno y se usa con fines recreativos. Pero si se encuentra en dosis mayores, como en el caso del fiscal, el efecto es distinto. La persona queda en un estado de absoluta debilidad: tanta, que no podría ni llevarse un arma a la sien".

Con el debilitamiento que experimentó Nisman, jamás pudo llevar el revólver calibre 22 a la cabeza, mucho menos afirmarse para disparar, informa el rotativo. Por último, el cuerpo del funcionario judicial presentó contusiones, que probarían que fue reducido para luego ser rematado.

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