Lo que puede comer un niño este 18, según la Sociedad Chilena de Pediatría

La entidad entregó recomendaciones para evitar el consumo excesivo de calorías en menores, considerando los altos índices de obesidad infantil.

Por Consuelo Rehbein

Nuestro país posee un alto índice de obesidad infantil. A comienzos de este año, Junaeb presentó el "Mapa Nutricional 2016", estudio aplicado a más 660 mil niños que reveló que el 26,4% de los alumnos de entre cinco y siete años tienen sobrepeso y un 23,9% son obesos. Asimismo, en el caso de los alumnos de primero medio, un 31% presentó sobrepeso.

Es por esto que, ante la llegada del mes de septiembre y de la celebración de las Fiestas Patrias, desde la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe) detallaron qué es lo que debe consumir un niño. Esto, considerando elementos del menú tradicional para estas celebraciones.

Los expertos de la organización enfatizan en la necesidad de planificar la alimentación, para que los niños coman alimentos saludables, presentados de modo creativo y cada cuatro horas, idealmente.

¿Cuántas calorías?

Un niño de 4 años debe consumir en promedio 1.250 calorías diarias. Para no sobrepasar esa cifra es fundamental que los padres resguarden la salud de sus hijos, pues “son los responsables de decidir y fomentar buenos hábitos alimenticios”, enfatiza la Dra. Salesa Barja, nutrióloga de Sochipe.

NIÑO Como postre se recomienda media taza de fruta o una taza de mote con huesillos. / Agencia Uno

En este sentido, sostiene que no es recomendable que menores de cuatro años consuman, por ejemplo, longanizas o choripanes, pues tienen una alta cantidad de grasa animal y colesterol. En su reemplazo, pueden comer carnes, idealmente magras y en cantidades que no superen el tamaño de la palma de la mano del niño.

“Es importante que las proteínas siempre estén acompañadas de verduras y, si el niño tiene un peso saludable, se podría agregar algún cereal como el arroz” explica la Dra. Barja. "Otra alternativa es reemplazar las carnes rojas por pollo o pavo, evitando las frituras y el exceso de sal", aconseja.

Un niño de ocho años puede reemplazar un almuerzo por una empanada de horno de tamaño regular o dos pequeñas, más una taza de ensalada surtida. Y en el caso de los adolescentes, también podría ser una empanada de tamaño regular y un anticucho con ensalada como segundo plato.

Para el postre, la nutrióloga sugiere una taza de mote con huesillos, o bien, media taza de fruta surtida, sin agregar ningún tipo de azúcar. Y un punto no menor, destaca la experta de Sochipe, es que los menores se mantengan activos durante el día. Una buena opción es motivarlos a jugar o hacer deporte con el grupo familiar.

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