El chileno que mantiene la ilusión de jugar el Mundial con Perú: "En el puesto mío no hay tantas variantes"

Pese a que está enfocado en llevar a La Calera al título de la B y zafar del descenso, además de su sueño de volver a la U, Joao Ortiz mantiene la esperanza de ser seleccionado en un país donde dejó un buen recuerdo.

Por Javier Rios

El asado de cumpleaños de Gonzalo Espinoza en abril de 2016 marcó a Joao Ortiz, que tras verse involucrado en esa jornada de indisciplina en la Universidad de Chile, junto a Cristián Suárez, Leonardo Valencia y Luis Felipe Pinilla, fue apartado del plantel que en ese tiempo dirigía Sebastián Beccacece y que se encontraba cerca del descenso.

Tras dos meses sin jugar, todos los implicados fueron enviados a préstamo, con el lateral llegando a La Serena por seis meses que no fueron fructíferos. Sin embargo, tras ese complicado momento, surgió una oportunidad que Ortiz no había evaluado: partir a Perú, donde con su buen rendimiento se transformó en opción para ser alternativa en la selección del Rímac.

Su doble nacionalidad, heredada de su padre, le sirvió para llegar al Deportivo Municipal donde logró afianzarse en la titularidad disputando ocho encuentros, donde fue visto por el técnico de la selección en directo: "Allá en Perú me fue bien, como tengo la nacionalidad fui y no ocupaba cupo de extranjero. El técnico (Ricardo) Gareca iba a los partidos en que estaba jugando y él sabía que había un chileno-peruano que podía jugar por la selección y más en el puesto mío, en el que no hay tantas variantes allá en el Perú", contó a El Gráfico Chile.

Pese a la buena experiencia de jugar en el fútbol del vecino país, para Ortiz su destino estaba en Chile, incluso la algarabía que se vive en Perú con la clasificación al repechaje del Mundial de Rusia 2018 no pudo igualar la pena por la eliminación chilena: “Estoy más triste por Chile, he estado toda la vida acá, pero más por la parte de mi papá que estaba feliz. Yo soy chileno y por eso me puso triste de no conseguir la clasificación”.

 

El dual momento de La Calera y las ganas de su revancha en la U

"Estamos tranquilos, tenemos un momento feliz, pero amargo a la vez. Este viernes si ganamos salimos campeones, pero tras eso hay que ganar los otros dos partidos o si no el campeonato es tan malo que podemos descender".

Las palabras de Ortiz no pueden ser más explicativas para la circunstancia en que se encuentra Unión La Calera en el Torneo de Transición, donde lideran las acciones, pero peligran en una tabla de coeficiente que los tiene sólo por encima de Deportes Valdivia y Deportes Iberia.

Su llegada colaboró en un equipo que resurgió cuando todos lo daban por muerto: “Llegué después de la experiencia en Perú, porque con el cambio de técnico (en el Deportivo Municipal), el nuevo no me tenía en sus planes. Después de un mes llegué a Calera, busqué la opción de venir aunque ya habían hecho la pretemporada. Hablé con el profesor Víctor (Rivero) y como soy de casa, todo resultó bien, nadie pensaba que podíamos lograr esto y donde hemos llegado”, confiesa feliz.

Sin embargo, la presión que han vivido con el fantasma del descenso a la Segunda División Profesional acechando, ha sido dura para los de la Quinta Región, incluso debiendo recurrir al TAS, alegando una aplicación en contra del reglamento al cambiar la forma de definir a los equipos que bajan de división.

“Nosotros sabemos que tenemos que ganar todos los partidos, debemos sacar los tres puntos cada fin de semana para no descender y poder salir campeón. Partido tras partido, cada fin de semana sabíamos que teníamos que sacar los tres puntos, ni el empate ni menos una derrota nos servían. El campeonato pasado el plantel que estuvo no sumó la mayoría de los puntos y nosotros sabíamos a lo que veníamos, sumar para mantener la categoría”, dijo preocupado por las últimas tres fechas que faltan para el final.

De todas formas el chileno-peruano es optimista del fin de semestre, incluso proyecta su regreso a Universidad de Chile, donde todavía le queda un año de contrato: “Ahora como estoy haciendo las cosas bien puedo salir a otro club, estoy tranquilo en Calera pero me queda un año más de contrato en la ‘U’. Me gustaría volver por una revancha. Salí por la puerta de atrás, desde el momento que estuvo (Sebastián) Becaccece, creo que lo ocurrido lo tomaron de la peor manera, como si hubiéramos hecho algo grave, pero solamente fue un error. Nosotros no hicimos nada malo”, cerró entusiasmado de su posible regreso al cuadro azul.

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